El operativo entra en una nueva fase con menos efectivos y sin medios aéreos, aunque las labores de extinción y vigilancia continúan
La evolución favorable del incendio forestal de la Vall d'Uixó ha permitido reducir el dispositivo de extinción desplegado sobre el terreno, aunque el fuego continúa activo y los trabajos se centran ahora en evitar posibles reactivaciones.
Durante la pasada noche, cuatro unidades de los Bomberos Forestales de la Generalitat han trabajado en la zona afectada para refrescar los puntos calientes y asegurar el perímetro del incendio, una labor clave para consolidar la evolución registrada en las últimas jornadas.
A primera hora de este sábado permanecen movilizados dos unidades de Bomberos Forestales de la Generalitat, tres dotaciones, dos brigadas rurales de actuación forestal, tres unidades especiales de Bomberos Forestales del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón y una dotación de la Policía Local de Castellón. En estos momentos no intervienen medios aéreos, reflejo de la mejora experimentada por el incendio.
Esta evolución ha permitido que el Centro de Coordinación de Emergencias rebaje la situación operativa a Nivel 1 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales, con el consiguiente redimensionamiento de los recursos movilizados. No obstante, el incendio permanece estabilizado, pero no controlado, por lo que todavía está lejos de darse por extinguido y continuará bajo vigilancia.

Las autoridades mantienen la recomendación de evitar cualquier desplazamiento por carreteras y pistas forestales de la zona afectada que no sea estrictamente necesario, con el fin de facilitar las labores de extinción y de reposición de servicios.
Asimismo, se desaconseja realizar actividades recreativas o de ocio en los espacios afectados, incluido el uso de bicicletas u otros medios de transporte, hasta que el incendio quede oficialmente extinguido.













































