¿Fue intencionado el incendio de la Vall d'Uixó? Esto es lo que buscan los investigadores

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Las primeras pesquisas apuntan a que el fuego no se originó por causas naturales, según declaró en su momento la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé

La investigación para esclarecer el origen del incendio forestal de la Vall d'Uixó, que ya ha arrasado más de 10.000 hectáreas en la Serra d'Espadà, continúa abierta y sin conclusiones definitivas.

Sin embargo, las primeras pesquisas apuntan a que el fuego no se originó por causas naturales, según declaró en su momento la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, quien avanzó que las primeras investigaciones descartaban, en principio, un origen natural del incendio.

La investigación se centra en el primer foco

Y para esclarecer en qué punto se encuentra la investigación, el capitán del Seprona, Carlos Domínguez, en una entrevista concedida a À Punt, ha detallado cómo trabajan los agentes especializados para determinar el origen de un incendio forestal, una investigación que, al tratarse de un posible delito, se aborda como una investigación criminal.

Domínguez ha explicado que el trabajo del Seprona comienza con la localización de la zona de inicio del incendio, una tarea que resulta más sencilla cuando los investigadores acceden al lugar poco después de declararse el fuego.

"Lo que hacemos es acceder al sitio y buscar la zona de inicio. Para reducir esa zona de inicio a un punto concreto utilizamos el método de evidencias físicas, que analiza los vestigios que deja el fuego en su avance por la masa forestal. El que más usamos es el de protección-exposición", ha señalado.

Una vez delimitada esa área, los agentes la balizan con banderas para acotar el lugar exacto donde comenzaron las llamas y evitar que se alteren posibles pruebas.

Cenizas, restos metálicos y muestras del suelo

A partir de ese punto, los investigadores buscan cualquier indicio que permita determinar la causa del incendio.

Según ha explicado el capitán del Seprona, el color de las cenizas, la presencia de esquirlas metálicas, restos de herramientas, elementos de tendidos eléctricos o incluso posibles artefactos incendiarios pueden aportar información clave para reconstruir el origen del fuego.

En caso de sospechar la utilización de acelerantes, los agentes analizan el color de las cenizas (el blanco puede ser un indicio) y recogen muestras del suelo, que posteriormente son enviadas al Laboratorio de Criminalística de Madrid para su análisis.

Evitar que se alteren las pruebas

Domínguez ha destacado que uno de los aspectos más importantes de la investigación es proteger el escenario donde comenzó el incendio.

"Lo más importante es acordonar la zona para evitar el acceso de personas ajenas a la investigación y que no puedan alterar, modificar o destruir algún tipo de prueba. El objetivo es llevar a los responsables ante la Justicia", afirmó.

Descartar las causas naturales

El capitán ha explicado además que el primer paso consiste en determinar si el incendio pudo originarse de forma natural y para ello, “lo primero que hacemos es comprobar los datos meteorológicos. Si no ha habido rayos, queda claro que ha sido una causa relacionada con el ser humano", indicó.

A partir de ahí, los investigadores tratan de determinar si el origen fue negligente, accidental o intencionado, aunque desde el Seprona insisten en que la investigación continúa abierta y que "la clave está en ese punto de inicio, donde vamos a sacar las evidencias".