La Policía Local ha evitado en los últimos días varias ocupaciones en la Marjalería, el Grao y el centro de la ciudad gracias al aviso de los vecinos
La preocupación por la okupación de viviendas continúa creciendo en Castelló. Los últimos episodios registrados en el centro de la ciudad han llevado a algunos propietarios a tapiar sus inmuebles como medida preventiva para evitar nuevas entradas ilegales, especialmente en aquellos casos en los que las viviendas permanecen temporalmente vacías por distintos motivos y no pueden alquilarse o venderse a corto plazo.
Se trata de una situación que, según denuncian vecinos y propietarios, cada vez se repite con mayor frecuencia en diferentes zonas de la capital de la Plana. Ejemplo de ello son los tres intentos de okupación registrados esta semana en viviendas situadas en la Marjalería y el Grao.
En este sentido, el concejal de Seguridad y Emergencias, Antonio Ortolá, ha explicado que la Policía Local logró evitar estos tres intentos de okupación gracias a la rápida llamada de los vecinos y a la intervención inmediata de los agentes.
Y a estos casos recientes se suma otro registrado la pasada semana en la plaza del Real, en pleno centro de Castelló, donde un grupo de personas accedió a un inmueble sin autorización. La actuación policial, tras el aviso de los residentes de la zona, permitió poder desalojar la vivienda.
Los propietarios optan por tapiar los inmuebles
Tras este último episodio en la plaza del Real, los propietarios decidieron tapiar la vivienda para impedir nuevos intentos de ocupación. Una medida por la que también optaron los usuarios de un local colindante, utilizado como colla, que han protegido el acceso ante el temor de que pueda producirse una situación similar.
De esta manera, cada vez son más los propietarios que recurren a este tipo de soluciones preventivas para evitar que inmuebles desocupados durante un periodo de tiempo puedan convertirse en objetivo de ocupaciones ilegales.
La presión vecinal, clave en la Marjalería
Uno de los casos de okupación con una mayor repercusión, que saltó incluso a las televisiones nacionales, sucedió hace tan solo unas semanas. Un grupo de personas, entre los que se encontraban menores, accedió a una casa en la Marjalería.
Ante la situación, vecinos de la zona organizaron concentraciones diarias frente a la vivienda para presionar a estos ‘nuevos inquilinos’. Finalmente, después de 11 días, los ocupantes abandonaron voluntariamente el inmueble tras la presión vecinal y policial.
El Ayuntamiento destaca la colaboración ciudadana
Ortolá ha puesto en valor la colaboración de los vecinos en este tipo de actuaciones. "La implicación de nuestros vecinos y el trabajo de nuestros agentes son fundamentales para frenar estas situaciones. Seguimos trabajando para proteger a los castellonenses frente a una legislación que deja indefensos a muchos propietarios", ha señalado.
Con todo, desde el Ayuntamiento recuerdan que la rapidez en el aviso a la Policía Local resulta determinante para poder actuar cuando se detecta una ocupación en sus primeras horas.









































