Cajamar alerta de un aumento de los incendios forestales de alta intensidad por el abandono de los montes

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Una monografía sobre el sector forestal advierte de que el cambio climático y la falta de gestión incrementarán el riesgo de grandes incendios en España

Una publicación de Cajamar alerta de que España afrontará un aumento de los incendios forestales de alta intensidad y con mayor capacidad de propagación si no se refuerza la gestión activa de los montes. La advertencia forma parte de la monografía El sector forestal y la gestión del monte en España, presentada en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en la que 17 especialistas analizan los principales desafíos del sector forestal español.

El estudio sostiene que el crecimiento de la superficie forestal en las últimas décadas no ha ido acompañado de una gestión suficiente, lo que, unido al cambio climático, está favoreciendo incendios cada vez más virulentos y difíciles de controlar.

Menos incendios, pero más superficie quemada

Según recoge la publicación, entre 2006 y 2025 descendió el número de incendios forestales en España, aunque aumentó la superficie afectada por el fuego. Como ejemplo, señala que solo en agosto de 2025 ardieron más de 300.000 hectáreas, una situación que provocó una emergencia nacional y un importante impacto social.

La científica Mercedes Guijarro, presidenta de la Sociedad Española de Ciencias Forestales, explica que el abandono de las actividades agrarias y ganaderas, la despoblación rural y la acumulación de biomasa han dado lugar a masas forestales más densas y continuas, lo que incrementa el riesgo de incendios de gran intensidad.

La prevención, eje de la gestión forestal

La obra defiende que la prevención debe considerarse una inversión estratégica y plantea que la respuesta a los grandes incendios no puede centrarse únicamente en la extinción. Los autores proponen una gestión activa del territorio basada en actuaciones como la reducción del combustible forestal, el pastoreo controlado, las quemas prescritas, la recuperación de paisajes en mosaico y una mejor planificación territorial.

Uno de los principales mensajes del estudio es que el problema del sistema forestal español no reside en la falta de recursos naturales, sino en la insuficiente gestión de los montes, una situación agravada por la fragmentación de la propiedad forestal, la baja rentabilidad de muchas explotaciones y el envejecimiento de los propietarios.

La bioeconomía y el desarrollo rural, entre las oportunidades

La publicación también destaca el potencial de la bioeconomía forestal como motor económico para el medio rural. Entre las oportunidades señala el aprovechamiento sostenible de la madera, la biomasa, el corcho, la resina, los créditos de carbono o los nuevos biomateriales, además del papel de las empresas forestales en la prevención de incendios y la generación de empleo.

Los coordinadores del volumen defienden una mayor coordinación entre administraciones, propietarios, empresas y centros de investigación, junto con una planificación a largo plazo que permita afrontar los efectos del cambio climático y mejorar la resiliencia de los montes españoles.