La infraestructura, ubicada junto al Hospital La Fe de València, afronta la instalación del acelerador de protones tras una inversión de 21,5 millones de euros en las obras
El futuro centro de protonterapia de la Comunitat Valenciana ha entrado en la fase final de construcción tras 17 meses de obras. La infraestructura, situada en el complejo del Hospital La Fe de València, se prepara para la llegada del equipamiento médico una vez concluyan los trabajos de validación del edificio. La previsión de la Generalitat es que los primeros pacientes puedan comenzar a recibir tratamiento antes de finalizar 2027.
El edificio, con una superficie de 5.500 metros cuadrados, ha supuesto una inversión de 21,5 millones de euros, asumida por la Generalitat, mientras que el equipo de protonterapia y su equipamiento han sido financiados por la Fundación Amancio Ortega con una aportación de 29,04 millones de euros, dentro del programa nacional impulsado para dotar al Sistema Nacional de Salud de diez equipos de estas características.
Tecnología de alta precisión para el tratamiento del cáncer
El centro albergará un acelerador de partículas que emplea protones de alta energía para tratar determinados tumores con mayor precisión que la radioterapia convencional.
Esta tecnología permite concentrar la dosis de radiación sobre el tumor, reduciendo la irradiación de los tejidos sanos que lo rodean, una característica especialmente relevante en el tratamiento de pacientes pediátricos y de tumores situados junto a órganos sensibles.
Una construcción con elevados requisitos técnicos
La ejecución del edificio ha requerido soluciones constructivas específicas para albergar este tipo de tecnología. Entre ellas destacan los muros de hormigón de entre 2,5 y 3 metros de espesor, diseñados para contener la radiación generada durante los tratamientos.
Según la información facilitada por la Conselleria de Sanidad, durante la obra se realizaron ajustes de precisión de apenas milímetros para cumplir las exigencias técnicas del fabricante del acelerador.
Además, las instalaciones dispondrán de sistemas de respaldo energético que garantizarán hasta 24 horas de autonomía mediante grupos electrógenos y depósitos de combustible en caso de fallo del suministro eléctrico.
Pendiente de las autorizaciones
Mientras concluyen las obras, el Servicio de Protección Radiológica tramita las autorizaciones necesarias ante el Consejo de Seguridad Nuclear, requisito imprescindible antes de la instalación del acelerador y de la posterior puesta en funcionamiento del centro.
Tras la finalización del edificio comenzará el montaje del equipamiento médico, un proceso altamente especializado que precederá a la fase de pruebas clínicas antes del inicio de la actividad asistencial.








































