El nuevo texto sustituirá la normativa de 1992 e incorpora la desconexión digital, mientras CSIF y Stepv reclaman cambios antes de su aprobación
La Conselleria de Educación ha presentado este martes en la Mesa Sectorial el borrador del nuevo decreto de jornada y horario del personal docente, una norma que sustituirá a la vigente desde 1992 y que plantea reducir la jornada laboral de 37,5 a 35 horas semanales, rebajar de 30 a 28 horas la dedicación presencial en los centros educativos y reconocer expresamente el derecho a la desconexión digital. El texto inicia ahora su negociación con las organizaciones sindicales, que han planteado diversas modificaciones antes de su aprobación.
Un nuevo marco para sustituir una norma de hace más de tres décadas

El proyecto de decreto pretende actualizar la regulación vigente sobre la organización del horario del profesorado no universitario. Entre las principales novedades figura la reducción de la jornada semanal hasta las 35 horas, la definición más precisa de las horas lectivas, complementarias y de libre disposición, así como una regulación más detallada de la presencialidad en los centros.
La propuesta también incorpora el derecho del profesorado a no atender comunicaciones fuera de su jornada laboral, regula el uso de aplicaciones corporativas para el control horario y la gestión de ausencias, e incluye medidas específicas para docentes mayores de 55 años, personas con discapacidad igual o superior al 50 % y situaciones de enfermedad grave.
Asimismo, el decreto contempla una mayor flexibilidad para desarrollar parte de las horas complementarias fuera del centro educativo y pretende ofrecer mayor seguridad jurídica en aspectos relacionados con la cobertura de ausencias y el trabajo docente en el aula.
CSIF reclama más tiempo para preparar clases
El sindicato CSIF valoró positivamente que el borrador recoja la desconexión digital y la aplicación de la jornada de 35 horas, aunque considera que el texto debe incorporar mejoras.
Entre sus propuestas figura ampliar el tiempo destinado a la preparación de clases y corrección de exámenes, limitar a 25 las horas complementarias de presencialidad, evitar la obligación de acudir al centro durante el mes de julio salvo circunstancias justificadas y aplicar desde el próximo curso la reducción horaria para el profesorado mayor de 55 años.
La organización también solicita que la antigüedad como funcionario de carrera sea el criterio prioritario para la elección de horarios y que dos de los seis días de asuntos propios puedan disfrutarse de forma consecutiva.
STEPV pide que la reducción afecte a las horas lectivas
Por su parte, STEPV considera positivo que el decreto reduzca la jornada semanal a 35 horas y reconozca la desconexión digital, aunque discrepa de cómo se aplica esa reducción.
El sindicato sostiene que la disminución horaria debería realizarse sobre las horas lectivas y no únicamente sobre las complementarias. Además, rechaza que el borrador permita ampliar hasta seis las horas lectivas diarias y reclama mantener las horas de cómputo mensual.
También solicita que no se obligue al profesorado a permanecer presencialmente en los centros durante el mes de julio y que la reducción para mayores de 55 años afecte igualmente a la carga lectiva sin merma salarial.
La negociación continúa abierta
Otro de los aspectos debatidos afecta a los criterios para la elección de grupos y horarios. Mientras la Conselleria propone que prime la antigüedad en el centro y, en caso de empate, la antigüedad como funcionario, STEPV considera que este asunto puede acabar resolviéndose en los tribunales y reclama un protocolo que priorice el consenso en los centros educativos.
La Conselleria se ha comprometido a estudiar las propuestas presentadas por las organizaciones sindicales y mantener abierta la negociación en próximas reuniones de la Mesa Sectorial antes de aprobar definitivamente el decreto.











































