Mantienen las concentraciones en los centros sanitarios para reclamar mejoras laborales y reforzar la sanidad pública
Los médicos de la provincia de Castellón afrontan esta semana la que los convocantes consideran la última semana de huelga antes del periodo estival, con nuevas movilizaciones destinadas a visibilizar las reivindicaciones del colectivo como la redacción de un estatuto marco y reclamar mejoras laborales y que retomarán después del verano. La convocatoria, impulsada por el Sindicato Médico CESM-CV, incluye concentraciones en los centros sanitarios de la provincia y una manifestación en Valencia en la que también participarán pacientes.
Según la organización sindical, las acciones previstas entre el 15 y el 19 de junio pretenden mantener la presión sobre las administraciones sanitarias antes del inicio del verano, una época especialmente sensible para el sistema sanitario por la planificación de vacaciones y la cobertura de plantillas.
Concentraciones en Castellón y manifestación en Valencia
La programación contemplaba una concentración en los centros sanitarios de Castellón este martes a las 11 horas. El acto central tendrá lugar el 17 de junio en Valencia, donde médicos, facultativos y pacientes están convocados a una manifestación a partir de las 18.30 horas bajo el lema "Defiende la sanidad pública que mereces".
La convocatoria llega en un momento en el que diversas organizaciones médicas vienen alertando de las dificultades para cubrir determinadas plazas durante los meses estivales. Los representantes del colectivo sostienen que la falta de especialistas, la sobrecarga asistencial y los problemas para garantizar sustituciones continúan siendo algunos de los principales retos del sistema sanitario.
Denuncian que la situación de los MIR del Hospital General por la huelga
Los Médicos Internos Residentes (MIR) del Hospital General de Castellón están viendo afectada su formación especializada por la organización de los servicios mínimos durante la huelga médica convocada por la CESM, según ha denunciado la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF).
La organización sindical asegura que los residentes que tienen asignada guardia durante las jornadas de huelga están siendo requeridos para incorporarse a las puertas del Servicio de Urgencias desde las 8.00 horas de la mañana, en lugar de hacerlo a las 15.00 horas, que es el horario habitual de inicio de estas jornadas. Esta circunstancia, según CSIF, impide que los MIR participen en las rotaciones y actividades docentes programadas en los distintos servicios hospitalarios.
Desde el sindicato explican que la situación tiene un efecto añadido sobre la formación de los residentes, ya que pierden tanto la mañana del día en que realizan la guardia como la del día siguiente debido al descanso obligatorio posterior a la jornada continuada.
CSIF ha señalado que la medida afecta a residentes de diferentes especialidades, incluidas algunas cuya actividad habitual no se desarrolla en el área de Urgencias. Según la organización, los MIR dejan de completar rotaciones previstas en servicios como Cardiología, Traumatología o Rehabilitación, entre otros.
El sindicato sostiene que cada una de estas rotaciones forma parte de un programa formativo reglado y cuenta con objetivos docentes y asistenciales específicos. Por ello, considera que el tiempo de formación perdido durante las semanas de huelga resulta difícil de recuperar y puede tener consecuencias en la especialización de estos profesionales.
CSIF pide una revisión de la medida
La central sindical también ha expresado su preocupación porque, según indica, esta forma de organizar los servicios mínimos se estaría aplicando únicamente en el Hospital General Universitario de Castellón.
Por este motivo, ha solicitado a la dirección del centro hospitalario y a la Conselleria de Sanitat que revisen la situación y adopten medidas que permitan compatibilizar la atención sanitaria a la población con el derecho de los residentes a completar la formación establecida en sus programas docentes.
Desde CSIF defienden que garantizar la asistencia sanitaria es una obligación del sistema público, pero consideran que los médicos residentes no deben convertirse en los principales afectados por un conflicto laboral del que no forman parte directamente.









































