Los senadores populares defenderán una moción para exigir inversiones en infraestructuras viarias clave en la provincia, con especial presión sobre proyectos paralizados como la N-232 y varios accesos estratégicos
La provincia de Castellón llevará este lunes al Senado una batería de reclamaciones sobre infraestructuras viarias pendientes con el objetivo de exigir al Gobierno central la ejecución de proyectos considerados prioritarios para la seguridad, la movilidad y el desarrollo económico provincial. La iniciativa será defendida por los senadores castellonenses del Partido Popular en la comisión de Transportes, después de que Les Corts Valencianes aprobara una propuesta similar sin el respaldo de PSPV y Compromís.
La moción incluye demandas históricas en distintos puntos del territorio castellonense, entre ellas la conexión interior entre Vilanova d’Alcolea y La Jana, la reactivación de las obras suspendidas en la N-232 entre Morella sur y la masía de la Torreta, el acceso norte de Benicàssim por la N-340, nuevas conexiones con la AP-7, así como mejoras en Torreblanca, Almenara, Les Alqueries, Sant Jordi, Vila-real y Vinaròs.
La senadora del PPCS Susana Marqués ha centrado parte de la reivindicación en la paralización de la N-232, una infraestructura adjudicada e iniciada que actualmente permanece detenida sin calendario oficial de reanudación. Según el PP, la falta de avances refleja una situación de bloqueo inversor que afecta directamente a la competitividad y cohesión territorial de la provincia.
En Benicàssim, el Partido Popular insiste en la necesidad de desarrollar accesos viarios adaptados al peso turístico y económico del municipio, especialmente en un enclave que registra una elevada afluencia de visitantes y cuya red actual presenta limitaciones de capacidad y seguridad.
Además, la propuesta incorpora actuaciones para eliminar puntos negros en la N-340, especialmente en Almenara, ejecutar el desvío de Les Alqueries para reducir el tráfico en el núcleo urbano y mejorar la seguridad en el enlace sur de Torreblanca y el paso inferior de Sant Jordi.








































