La Villa tiene un colegio, cuenta con un consultorio auxiliar médico, con instalaciones deportivas y también con actividad económica, principalmente agrícola
El caso de la Villa de El Toro es uno más de los ejemplos de pueblos de interior que alejan la despoblación y crecen. "Este año vamos camino de los 300", reconoce José Arenes, alcalde de la localidad.
Superar esta barrera "sería una noticia histórica". De hecho, hace 19 años que el municipio no se aproximaba tanto a este techo poblacional. En el año 2007, la localidad contabilizó el mayor censo de las últimas dos décadas con 292 habitantes. "Esa meta creo que la tenemos alcanzada. Pero queremos superarla", confía el primer edil.
Para hacerlo posible, "detrás de estos censos hay mucho esfuerzo. Y sobre todo mucha ilusión y ganas de ver cómo tu pueblo crece cada día". Se consigue "con recursos que deciden a las familias instalarse en nuestra localidad".
La Villa de El Toro tiene un colegio, cuenta con un consultorio auxiliar médico, con instalaciones deportivas y también con actividad económica, principalmente agrícola. "Somos destino los 365 días del año, y prueba de ello es que si el curso 2024-25 eran 9 los alumnos del colegio y este curso son el doble de estudiantes, 24 si tenemos en cuenta a los alumnos de Secundaria". "Y esa vida que fluye por nuestras calles es la principal motivación, la que nos hace seguir adelante con más ganas si cabe".







































