El proyecto Dismantle forma a la Policía Local y refuerza políticas inclusivas para combatir racismo, discriminación y discursos de odio

La Vall d'Uixó se ha sumado al proyecto europeo Dismantle, una iniciativa internacional destinada a mejorar la respuesta de las fuerzas policiales ante situaciones de discriminación, racismo, antisemitismo, LGBTIQ+fobia y otras formas de intolerancia. Esta acción, cofinanciada por la Unión Europea a través del programa CERV, se ha desarrollado entre mayo de 2024 y abril de 2026 con la participación de entidades de Alemania, España, Grecia y Chipre.
La alcaldesa, Tania Baños, abrió la jornada y destacó que el proyecto refuerza el modelo de policía local de proximidad que se aplica en la ciudad desde 2015, centrado en los derechos humanos y la mejora de la convivencia. Según Baños, la iniciativa no solo busca sancionar, sino también prevenir, educar y cambiar comportamientos para construir una sociedad más justa.
Dismantle se centra en identificar carencias comunes, como la falta de formación específica en derechos fundamentales y delitos de odio, la escasez de políticas inclusivas y la baja confianza de colectivos vulnerables en las fuerzas de seguridad, que genera infradenuncia. Para dar respuesta, el proyecto ha desarrollado herramientas, formación especializada y espacios de trabajo conjunto con entidades sociales.
En la Vall d'Uixó, se han llevado a cabo seminarios para la Policía Local que buscan mejorar la atención a víctimas, evitando barreras comunicativas y respetando la diversidad cultural, junto con sesiones participativas con asociaciones locales para proponer mejoras en las políticas públicas frente a la discriminación.
Baños subrayó que la participación de la Vall en Dismantle demuestra que no importa el tamaño del municipio, sino el compromiso, y destacó que la ciudad es líder en la gestión de fondos europeos, con más de 16 millones de euros. La alcaldesa defendió que iniciativas como Dismantle transforman la ciudad desde las personas, la convivencia y los derechos, más allá de grandes infraestructuras.
La regidora también enfatizó la necesidad de desmontar estereotipos, prejuicios, bulos y discursos de odio, y abogó por una concepción amplia de la seguridad: “no es solo sancionar, también es garantizar igualdad de oportunidades y cubrir necesidades básicas de la ciudadanía”.
Por último, Baños lanzó un mensaje de convivencia: “en la Vall no sobra nadie”, poniendo ejemplos de vecinos y vecinas que contribuyen al tejido social de la ciudad, y advirtió que no se puede relacionar migración con delincuencia, porque los datos oficiales no lo respaldan y los discursos de odio buscan solo dividir a la sociedad.
















































