La 'guerra del confeti' ha contado con la participación de la banda de música de Dinamarca y otra de Países Bajos que han actuado al inicio de la cabalgata
Como un reloj, a las 17.00 horas de hoy jueves, todo estaba preparado para la celebración del Coso Multicolor en la Avenida Rey don Jaime.
Cientos de niños y no tan niños se agolpaban alrededor del recorrido que una vez más inundará de confeti este lugar en el corazón de la capital de La Plana esperando al inicio de la cabalgata más esperada tras el Pregó Infantil para los más pequeños.

A la hora señalada, la ilusión y el sentimiento de anticipación es un clamor en el recorrido que abarcará esta actividad. Un recorrido que transcurre por el tramo comprendido entre la calle Zaragoza y la plaza Clavé.
Así arranca el Coso con la primera vuelta, en la que, unas 360 distribuídas en 23 carrozas encabezadas por la de la Federación de Collas, las 19 gaiatas de la ciudad, las Reinas de las Fiestas, Clara Sanz y Ana Colón junto a sus Cortes de Honor así como Na Violant d'Hongria, Víctoria Arcos Vicente, y sus Damas de Compañía, muestran a los allí presentes se muestra la 'artillería' preparada para la ocasión, una artillería que este año es de 5.500 kilogramos de confeti.

Una vez finalizada esta primera vuelta, amenizada por la banda de música completamente integrada por chicas proveniente de Dinamarca y las coreografías de la banda de música internacional de Países Bajos el color de miles y miles de papelitos de colores han nublado el cielo de Castellón, dando paso a las risas de todos y todas como banda sonora. En el coso no hay amigos, el confeti es lanzado desde todas las direcciones ha estallado y las vendettas, revanchas, y piques amistosos han tomado el protagonismo.

Una vez finaliza la guerra oficial, las vallas que 'sujetaban' a los asistentes se han abierto y todo el mundo ha invadido el espacio del recorrido para alargar esta cita hasta que así lo deciden. Ángeles de 'nieve' en el suelo, lanzamiento de papelitos de colores a diestro y siniestro, a conocidos y no conocidos, a sacos, a bolsazos cualquier cosa es buena para usar como recipiente en la batalla más pacífica del mundo y todo con la ilusión, las risas y los gritos de diversión como protagonistas.

La batalla del confeti ya es una misión cumplida y ahora solo cabe poner los ojos en la próxima actividad de las muchas que ofrecen las Fiestas de la Magdalena, eso sí, llevándose consigo algún que otro papelito de color como polizón, que más tarde, igual meses más tarde, hará recordar esta singular cabalgata.















































