La empresa ha iniciado una transformación progresiva con el objetivo de reducir al máximo su huella ambiental, apostando por soluciones reales y medibles
Montajes Eléctricos Castellón celebra sus 50 años de trayectoria en el sector y lo hace mirando hacia un futuro en el que la sostenibilidad se convierte en un pilar fundamental de la empresa. La compañía, que cuenta con una dilata trayectoria marcada por importantes proyectos y por su capacidad para responder a las necesidades energéticas de cada momento, afronta ahora un nuevo reto: avanzar hacia un modelo energético más eficiente y respetuoso con el entorno.
Y para ello, la empresa ha iniciado una transformación progresiva con el objetivo de reducir al máximo su huella ambiental, apostando por soluciones reales y medibles que contribuyan a la descarbonización.
Uno de los pasos más significativos en este camino ha sido la apuesta por convertir su flota de vehículos en eléctricos. Actualmente, la empresa cuenta con 12 vehículos, de los cuales la mitad ya son totalmente eléctricos. Este cambio no solo supone una reducción directa de las emisiones de CO₂, sino que también refleja un compromiso firme con una movilidad más limpia y eficiente. La meta es clara: alcanzar el 100% de la flota eléctrica en un plazo inferior a cinco años, logrando así convertirse en una empresa con emisiones cero en este ámbito.
Pero la apuesta por la sostenibilidad no se detiene ahí. Montajes Eléctricos Castellón ha dado un paso más con la instalación de placas fotovoltaicas en sus instalaciones. Gracias a este sistema, la empresa es capaz de autoabastecerse energéticamente de forma autónoma durante gran parte de la jornada laboral, concretamente entre las 9 de la mañana y las 6 de la tarde. Un modelo con el que la compañía no solo reduce la dependencia de fuentes externas de energía, sino que también optimiza el consumo y refuerza su compromiso con las energías renovables.








































