El Colegio Oficial de Psicología de la Comunitat Valenciana alerta de la vulnerabilidad de jóvenes y familias y reclama la participación de profesionales de la Psicología en políticas públicas

El Col·legi Oficial de Psicologia de la Comunitat Valenciana (COPCV) ha celebrado hoy en Castellón la jornada profesional 'Problemas de la sociedad actual y futura: pobreza y soledad no deseada', donde expertos han subrayado que estos fenómenos no son fracasos individuales, sino retos sociales interrelacionados. Los profesionales han señalado que la inestabilidad laboral y las dificultades de acceso a la vivienda son causas principales, afectando de manera especial a jóvenes de entre 18 y 24 años.
Francisco Santolaya, decano del COPCV, ha indicado que “la pobreza no es únicamente un término económico, sino global, que se tiene que abordar desde diferentes ámbitos” y ha reclamado que la administración considere indispensable a los psicólogos para prevenir y acompañar a personas en situaciones de vulnerabilidad.
María Moscardó Bolinches, coordinadora del Informe FOESSA 2025 de la Comunidad Valenciana, ha resaltado que una de cada cinco familias valencianas vive en exclusión social, causada por problemas estructurales persistentes en vivienda, empleo y cohesión social. Según Moscardó, “el modelo actual prioriza la vivienda como inversión y no como núcleo social, dejando a casi la mitad de quienes alquilan en riesgo de pobreza”. La experta ha alertado de que cada vez más familias se encuentran en situación de vulnerabilidad, con un aumento significativo respecto a 2018.
Santiago Boira, psicólogo experto en intervención social, ha diferenciado entre aislamiento social y soledad no deseada, definiendo esta última como “la percepción de no tener la cantidad y calidad de relaciones sociales que se desean”. Boira ha destacado que el 20 % de la población adulta en España se siente sola, con especial impacto en jóvenes, personas con discapacidad y migrantes. En concreto, casi el 35 % de personas entre 18 y 24 años declara sentirse sola.
Durante la jornada, los expertos han señalado que la falta de recursos económicos limita la participación en espacios comunitarios, debilitando los vínculos sociales y exacerbando la soledad. Los profesionales han insistido en que la Psicología debe incorporarse a las políticas públicas para prevenir y revertir estas situaciones mediante acciones sostenidas en el tiempo que refuercen las redes de apoyo y la participación ciudadana, con el objetivo de mejorar el bienestar colectivo.








































