<p style="text-
align: justify;">El Boletín Oficial de la Provincia publicaba hoy el acuerdo del Ayuntamiento de Castellón, por el que se deja ‘desierto’ el concurso público para la explotación del Palau de la Festa. Los empresarios consideran que el canon es caro y ninguno de ellos se ha ajustado a las demandas municipales. La explotación del bar del Palau era gestionada hasta ahora por la Junta de Fiestas. La modificación de los estatutos y del Patronato Municipal de Festas obliga a realizar las cosas de otra manera. De momento se contratará a un abastecedor provisional, pero la explotación volverá a salir a concurso en el 2014.
El cambio en los modelos de gestión del sector de la fiesta de Castellón, ha afectado también a la gestión y explotación del bar del Palau de la Festa.
Hasta hace unos meses era la Junta de Fiestas la que se encargaba directamente de negociar, gestionar y explotar algunos de los recursos, que luego revertían en el sector. Pero desde la modificación de los estatutos y la creación del nuevo Patronato Municipal de Fiestas, las gestiones son algo más complejas.
Uno de los ejemplos es el bar del Palau de la Festa, que hasta ahora gestionaba la Junta de Fiestas. Ahora, y al depender del Ayuntamiento, está sujeto a concurso público. Y el concurso público convocado para su explotación para un periodo de cinco años, ha quedado desierto porque ninguna empresa se ha presentado para cumplir con el canon ofertado por la institución municipal. Es demasiado caro y los números no salen.
La Comisión de Gobierno del Ayuntamiento de Castellón reconocía esta circunstancia el pasado 4 de octubre, cuando tuvo que asumir la decisión de declararlo desierto. Hoy el Boletín Oficial de la Provincia le daba oficialidad a la decisión en su publicación.
El concejal de Fiestas, Joaquín Torres, reconocía, que el precio puede ser alto, ya que ningún empresario se ha presentado para la explotación del bar. La alternativa, según torres, pasará ahora por contactar con las empresas que más ofertaban antes del concurso, para seleccionar la más ventajosa y poder dar servicio provisional en el Palau para lo que queda de año y de temporada.
Pero a principios del 2014 deberá presentarse de nuevo a concurso después de haber reestudiado las cifras, para poderlo adjudicar, como se había previsto y según las condiciones que marca la ley.
Torres reconoció también que hasta ahora no se había dado este problema porque era la Junta la que lo gestionaba y repartía los beneficios entre las gaiatas. Y de alguna manera, la Junta tenía una libertad de gestión que ahora queda recortada por los nuevos estatutos y el nuevo modelo de gestión.
La Junta sigue teniendo su función en cuanto a la organización la fiesta, pero la gestión económica ha sido asumida por el órgano municipal. Torres indicó que no tiene por qué haber cambios sustanciales. De hecho el Ayuntamiento retornará a las gaiatas los beneficios del bar del Palau, pero a través de las subvenciones que concede a los sectores.
Cuando se produjeron los cambios, la pasada primavera, el presidente de la Junta de Fiestas, Jesús López, expresó en un medio de comunicación, que confía en que esta gestión sea ágil y responda al modelo de la Junta. Es decir, que se paguen los servicios y las contrataciones de forma inmediata, como se realizaba a través de la Junta. Porque este sistema permitía a Castellón poder obtener rebajas en los precios y por tanto optimizar más sus recursos. Si no se cumpliera esta advertencia, las Fiestas serían mucho más caras para Castellón, ya que muchos empresarios, sabedores de que van a tardar en cobrar, exigen al Ayuntamiento precios más altos.











































