La Diputación de Castellón realiza estas obras con una inversión de 2,3 millones de euros para acondicionar un total de 20 kilometros de carreteras de zonas con riesgo de aislamiento, utilizadas a diario por los vecinos y de forma ocasional por la multitud de turistas que acuden en las diferentes épocas del año. Moliner asegura que la mejora de las comunicaciones es necesaria para recuperar la población en estas comarcas