Los paseos del centenario Parque Ribalta de Castellón, se han convertido en un queso de Gruyere, lleno de agujeros, para airear el terreno e intentar salvar las especies arbóreas, resentidas con el paso de los años. Las perforaciones, rellenas con gravilla, afean el entorno y pueden generar accidentes. El Ribalta es uno de los parques más emblemáticos de la ciudad. El símbolo de la modernidad de Castellón en el siglo XIX, sigue, sin embargo, a la espera de un Plan Especial que lo dignifique.
El consistorio castellonense da a conocer una nueva iniciativa para los seis distritos de la ciudad cuyo "principal objetivo es invitar a los y las castellonenses a conocer los comercios más cercanos a ellos e incentivar las compras en los barrios", en palabras de la concejala de Impulso Económico, Patricia Puerta. La campaña se desarrollará de septiembre a noviembre e incluirá talleres infantiles y conciertos en todos los distritos