Los vecinos del II Molí piden la revisión del catastro para ajustarse a la realidad

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Los solares del ‘todo a cien y más’ han perdido casi todo su valor pero sufren los impuestos de su mayor esplendor

Los Vecinos de la zona del II Molí de Castellón, piden al alcalde que revise a la baja los valores del catastro y la aplicación del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), para ajustarse al valor real que ahora tienen los inmuebles de la ciudad, y en concreto, sobre las zonas urbanísticas de los Paus Lledó I, II y III. Los solares que fueron denominados como de ‘todo a cien y más’ por el precio que llegaron a alcanzar en el mercado, se han devaluado pero sufren impuestos difíciles de pagar. Los vecinos quieren que Bataller se sume a la medida que ya ha iniciado otros municipios, o la alcaldesa de Benicassim, para evitar impuestos exagerados sobre bienes devaluados en el mercado.-

Dicen los entendidos en economía, que el precio de un bien reside en lo que lo que se esté dispuesto a pagar por él. En Castellón, durante la década de mayor expansión inmobiliaria el precio del suelo llegó a multiplicar por mucho su valor, y en consecuencia, el precio de los inmuebles se disparó hasta alcanzar cifras astronómicas.

Pero el desplome de la burbuja inmobiliaria ha cambiado las cosas. Esta situación se da con mayor peso en las nuevas zonas que se urbanizaron durante la década de los 90 y el 2000, como es el caso de los Paus Lledó I, II y II, situados en la zona norte- sur de la ciudad.

El bum inmobiliario disparó los precios

Cuando comenzó el proceso de urbanización para el desarrollo urbanístico, con zonas unifamiliares, el precio inicial de una vivienda rondaba los exagerados 20 y 25 millones de pesetas de la época. Cuando culminó la urbanización y comenzaron a  entregarse las primeras viviendas,  en la década del 2000, el precio se había multiplicado hasta sobrepasar en algunos casos los 100 millones de pesetas de entonces. Hubo usuarios que vendieron por mucho lo que habían comprado por bastante menos. Los solares llegaron a  recibir el nombre coloquial de ‘todo a cien y más’, por los más de cien millones de pesetas que podía costar la adquisición.

La crisis desplomó el valor inmobiliariosolares norte sur

Pero la situación ahora es muy distinta, señala la Asociación de Vecinos del II Molí. La ruptura de la burbuja inmobiliaria ha desplomado el valor de viviendas y solares. Muchos solares se encuentran abandonados porque las constructoras han sido embargadas. Otros propietarios intentan vender a cualquier precio inmuebles que ofertan por el 30 y el 40% por debajo de su valor de adquisición, “Y aun así, ahora no los quiere nadie”, destacaba el presidente de la asociación.

Incrementos desproporcionados del IBI

Y para acabar de empeorar las cosas, la revisión del catastro, revisión de los valores catastrales sobre los precios de mercado cuando estaban al alza,  aplicada por el Gobierno, en Castellón el año pasado, se ha traducido en incrementos desproporcionados en el IBI (Impuesto de bienes Inmuebles). Aun  cuando el valor y su impuesto se actualizarán paulatinamente durante los próximos años, la subida ya ha hecho mucho daño en los propietarios de zonas como los Pau Lledó I, II y III. En su nombre, la Asociación de Vecinos del II Molí, solicita al alcalde, Alfonso Bataller, que  revise a la baja el valor catastral y sus impuestos, para que se ajuste a los valores reales de estas viviendas. “Si lo subieron porque había subido, ahora deberían bajarlos cuando su precio ha caído en picado”, indicaban los vecinos.

La Asociación defiende sus peticiones con los ejemplos de otros ayuntamientos que ya han iniciado medidas similares, como es el caso de Benicassim o Vilarreal. Todo ello tiene  como premisa las mejoras introducidas en la Ley de Catastro.

Sobre el particular, el alcalde de Castellón, Alfonso Bataller, anunciaba en diciembre, que el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Castellón está estudiando la posibilidad de rebajar el porcentaje del IBI sobre el valor catastral en el 2014. Esta medida podría ser beneficiosa si se lleva a cabo, aunque lo deseable sería poder revisar la actualización del valor catastral al precio real del mercado inmobiliario, que de momento no se ajustaría  a la a la modificación de la Ley del Catastro (ley 16/2012) .- Esperanza Molina