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viernes, 6 de febrero de 2026 | Última actualización: 23:19

¿Vale la pena instalar un cargador de coche eléctrico en casa?

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En los últimos años, la movilidad eléctrica ha dejado de ser algo que parecía más propio de un futuro lejano para convertirse en una realidad cotidiana. Cada vez son más las personas que se deciden por un coche eléctrico, ya no únicamente por ahorrar dinero en combustible, sino también por la creciente conciencia medioambiental y por el firme compromiso de gobiernos y empresas de todo el mundo por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Estas son las principales causantes del calentamiento global y de los efectos del cambio climático, que ya se están dejando notar, especialmente, durante los últimos años, con olas de calor que superan los 15 días seguidos por encima de los 40ºC en verano y con días puntuales en los que superamos los 46ºC en nuestro país. Este cambio de mentalidad ha impulsado, sin lugar a dudas, una transición hacia modelos de movilidad más sostenibles, en los que el vehículo eléctrico ocupa un papel protagonista en la actualidad.

Ante las principales causas del calentamiento global y el impacto del cambio climático, cada vez más personas buscan alternativas sostenibles en su día a día. En este contexto, muchos conductores se plantean: “¿vale la pena instalar un cargador de coche eléctrico en casa?”. Para dar respuesta, y con el apoyo de los expertos de Cargacar, vamos a profundizar en las ventajas de esta opción y cómo puede contribuir tanto al cuidado del planeta como a la comodidad en tu vida cotidiana.

Es una opción que garantiza una gran comodidad

La primera ventaja que muchos usuarios de vehículos eléctricos suelen destacar es la comodidad. Disponer de un cargador en el garaje propio —ya sea en una vivienda unifamiliar o en una plaza comunitaria— supone un cambio radical en la experiencia de uso. “Muchas de las personas que han adquirido un coche eléctrico suelen tener dudas sobre si podrán adaptarse a la nueva rutina de recarga, al hecho de tener que desplazarse hasta un punto de recarga y tener que esperar hasta que la batería está completa” —explican los expertos de Cargacar—, “pero con la instalación de un punto de carga en casa, eliminamos de un plumazo esas preocupaciones” —añaden.

Con un cargador doméstico, no es necesario recorrer kilómetros hasta encontrar un punto público disponible, ni esperar colas o tener la sensación de estar perdiendo el tiempo. Basta con dejar el coche conectado por la noche, igual que hacemos con el teléfono móvil, y al despertar la batería estará lista para afrontar el día con total autonomía. Este hábito aporta una gran tranquilidad y una sensación de control con la que los puntos de recarga ubicados en la vía pública no pueden competir.

El ahorro económico que proporciona

Otro de los aspectos más valorados es el ahorro económico. Mientras que llenar un depósito de gasolina o diésel se traduce en un gasto considerable, cargar un coche eléctrico en casa permite reducir los costes mensuales en desplazamientos de forma significativa. “La electricidad es mucho más económica que los combustibles fósiles” —subrayan desde la compañía—, “y si, además, aprovechamos las tarifas nocturnas, el ahorro puede ser aún mayor”.

Muchos cargadores domésticos permiten programar las recargas mediante aplicaciones móviles, de forma que podemos decidir en qué momento activar el suministro eléctrico. Esto se traduce en la posibilidad de cargar siempre durante las horas más baratas, evitando las franjas de mayor demanda. Frente a los puntos de recarga públicos, que suelen tener tarifas más elevadas, no cabe duda de que el ahorro económico que proporciona instalar un cargador de coche eléctrico en casa suele ser un factor decisivo para aquellos conductores que utilizan su vehículo a diario.

Los cargadores eléctricos son más sostenibles

La sostenibilidad es otro de los pilares sobre los que se sustenta la movilidad eléctrica. Cargar el coche en casa con electricidad permite reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mantener el aire de las ciudades mucho más limpio. Además, la carga se puede completar de manera totalmente sostenible con energía solar, que permite multiplicar los beneficios medioambientales de esta práctica. “No solo se trata de reducir las emisiones de gases contaminantes en la conducción, sino también de apostar por un modelo energético que sea más limpio y más respetuoso con el medio ambiente” —señalan los expertos de la empresa—.

En la actualidad, existen modelos de cargadores que pueden conectarse a instalaciones fotovoltaicas domésticas gracias a un kit fotovoltaico, permitiendo recargar el coche con energía solar. De este modo, los desplazamientos se convierten en cero emisiones de gases de efecto invernadero, como el CO2, lo que permite consolidar un estilo de vida respetuoso con el entorno natural. Este aspecto resulta cada vez más valorado en la actualidad por la gran mayoría de los conductores de coches eléctricos.

Carga más lenta y segura

Un aspecto técnico que conviene destacar es que los cargadores domésticos permiten realizar una recarga más lenta y estable. Puede parecer un inconveniente, pero en realidad se trata de una gran ventaja. “Las recargas lentas permiten alargar la vida útil de la batería, ya que reducen el desgaste de sus componentes internos” —explican los especialistas de la compañía—.

Cargar el vehículo durante la noche, cuando la electricidad es más barata, garantiza que lo podamos tener listo al día siguiente sin necesidad de esperas. Además, los sistemas de carga domésticos incluyen medidas de seguridad avanzadas contra sobrecargas, cortocircuitos o fallos eléctricos, lo que aporta unos elevados niveles de protección tanto al vehículo como a la instalación.

Si lo ponemos en perspectiva, por comparación, podemos decir que la mayoría de los puntos de recarga rápida en la vía pública pueden acelerar el deterioro de la batería a medio y largo plazo, ya que suelen apostar por la carga rápida para reducir los tiempos de espera. Esto convierte a la carga doméstica en la solución más segura y eficiente en la actualidad.

Permite incrementar el valor de la vivienda

La instalación de un cargador para coches eléctricos no solo tiene beneficios para los conductores en su día a día. También puede convertirse en un factor de revalorización de la propiedad. Contar con este tipo de infraestructuras es un factor bastante atractivo en el mercado inmobiliario, tanto si hablamos de alquiler como de la venta de una vivienda.

Un comprador potencial que disponga ya de un coche eléctrico o que esté valorando adquirirlo en el futuro percibirá el punto de recarga como un valor añadido. En el caso de los arrendamientos, disponer de esta instalación también puede marcar la diferencia frente a otras viviendas sin este equipamiento. De esta forma, instalar un cargador para coche eléctrico en casa puede convertirse en una inversión que aporta ventajas a corto, medio y largo plazo.

¿Es recomendable instalar un cargador de coche eléctrico en casa?

La respuesta, a la vista de todas estas ventajas, es clara: sí. Instalar un cargador doméstico ofrece comodidad, ahorro, sostenibilidad, seguridad y un incremento en el valor de la vivienda. Todo ello se traduce en una experiencia de conducción más práctica y en la posibilidad de disfrutar de un presente más limpio para las generaciones de hoy y un futuro más sostenible para las que están por venir.

Como destacan los instaladores expertos de Cargacar, “la movilidad eléctrica ya no es algo del futuro, sino una realidad de nuestro día, ya que vivimos en un mundo que exige soluciones inteligentes y sostenibles que necesitamos integrar en nuestra vida diaria”. Entre esas soluciones, no cabe duda de que instalar un punto de recarga en nuestro hogar es una de las mejores opciones por las que apostar en la actualidad.

Por supuesto, si quieres apostar por la movilidad eléctrica con garantías, la mejor alternativa es apostar por empresas especializadas como Cargacar, que ofrecen soluciones adaptadas tanto a viviendas unifamiliares como a garajes comunitarios, aparcamientos privados o instalaciones empresariales.