La organización denuncia un incremento del 166% en detecciones de residuos no autorizados y pide medidas más estrictas en fronteras europeas
LA UNIÓ Llauradora reclama a la Unión Europea que eleve hasta el 50% los controles de inspección a frutas y hortalizas importadas, especialmente de países como Egipto, tras denunciar un fuerte aumento de alertas por residuos no autorizados en cítricos.
La organización agraria señala que el sistema europeo de alertas RASFF registró en abril ocho rechazos de cítricos egipcios, frente a los tres del mismo mes del año anterior, lo que supone un incremento del 166% por presencia de materias activas no permitidas o superación de los Límites Máximos de Residuos (LMR).
Este repunte coincide, según los datos de la entidad, con un aumento de las importaciones de Egipto hacia la Unión Europea. En el caso de las naranjas, el país se sitúa como segundo proveedor y supera la media en un 5,9% (+8.630 toneladas). En mandarinas, el crecimiento alcanza el 188% (+38.120 toneladas).
LA UNIÓ advierte de que esta situación tiene impacto directo en el mercado europeo, donde las cotizaciones de la naranja Valencia Late han caído en torno a un 50% en los últimos días, lo que atribuye a la presión de las importaciones.
La organización propone además ampliar al 50% el control físico y de identidad a los productos procedentes de países con más intercepciones y mantener estas medidas durante un año. También plantea que, si se detecta un aumento del 5% en alertas durante ese periodo, se proceda al cierre de importaciones de los productos afectados.
Asimismo, reclama una actualización del Sistema de Precios de Entrada (SPE) al considerar que los bajos precios de los cítricos egipcios distorsionan el mercado comunitario.
Desde la organización critican la decisión del Comité Permanente de Plantas, Animales, Alimentos y Piensos (SCOPAFF) de reducir del 20% al 10% los controles oficiales a las naranjas de Egipto. La Comisión Europea justificó la medida en la mejora del cumplimiento tras los controles reforzados desde 2022.
El secretario general de LA UNIÓ, Carles Peris, señaló que el aumento de interceptaciones evidencia la falta de reciprocidad en los estándares de producción entre la Unión Europea y terceros países. Además, consideró incoherente que sustancias prohibidas en Europa sigan presentes en productos importados.
Peris defendió que los productos agrícolas de fuera de la UE deben cumplir los mismos requisitos que los agricultores europeos, que soportan mayores costes y exigencias medioambientales, según trasladó la organización.







































