El PVP está muy por debajo del coste de producción, transformación y venta del establecido por el Ministerio de Agricultura
Castellón Información
Casi la totalidad de las explotaciones avícolas de Castellón se encuentran en el sistema de integración que consiste en que una empresa (integradora) aporta los animales, pienso y vacunas a un ganadero que pone su granja y su trabajo para engordar los pollos a cambio de un precio pactado en un contrato (de integración).
De estas cifras destaca que mientras el número de explotaciones ha descendido, es decir, se han cerrado 53 explotaciones en Castellón, el número de animales en las explotaciones ha experimentado un crecimiento de casi 700.000. La importancia del sector avícola castellonense es indudable y así alrededor del 60% de la producción total de la Comunitat Valenciana se encuentra en la provincia de Castellón.
La pérdida de explotaciones se produjo principalmente por la crisis en el año 2010 y ahora las explotaciones que quedan deben realizar mayor inversión para incrementar la capacidad de sus granjas, aumentando el número de animales por explotación, para así entrar en una economía de escala y abaratar costes fijos y, a su vez compensar las exigencias de la normativa de bienestar animal que obliga a tener menos animales, y por tanto producción, por metro cuadrado.
Precio de Venta
Los precios de venta de la carne de pollo en los supermercados son consecuencia de una política estratégica que utiliza a este producto como reclamo, tal y como aparecen en los folletos publicitarios y de ofertas de estas superficies comerciales. En efecto, tal y como se expone a continuación, el precio de venta de un kilo de pollo en los supermercados está por debajo del coste de puesta a la venta que estipula el Ministerio de Agricultura (MAGRAMA) para la estructura de costes tradicional, por lo que supuestamente se está realizando una práctica encubierta de venta a pérdida, que es una actividad prohibida en España.
En conjunto, en estos supermercados de Castellón y con datos tomados entre el sábado 13 y el lunes 15 de diciembre, el PVP está una media de 53 céntimos de euro por debajo del coste de puesta del producto a la venta que estipula el MAGRAMA, situado en 2,72 euros el kilo, es decir, el 19,60%.
Empresas integradoras y ganaderos soportan la política de supermercados
La política de precios de venta agresiva de los Supermercados obliga a que las empresas integradoras suministren el pollo a un menor precio y estas, como consecuencia, deban realizar ajustes que recaen sobre el ganadero.
Para recortar gastos como consecuencia de sus inferiores ingresos, las empresas bajan el número de manadas que aportan al ganadero, pasando de cinco a cuatro manadas al año y por tanto el ganadero percibe menos ingresos con lo que no puede hacer frente a los costes fijos de su explotación ni al pago de las inversiones para modernizar y adecuar sus instalaciones a las exigencias legales.
Desde LA UNIÓ se reclama y se trasladará:
- A Propollo, un contrato de Integración que evite que las negociaciones de las empresas integradoras con los supermercados tenga consecuencias sobre los ganaderos. No se puede negociar sabiendo que las presiones recaerán en alguien que no tiene la capacidad negociadora.
- Al MAGRAMA la negociación de una Ley de Integración que definitivamente clarifique los derechos y obligaciones de cada una de las partes, empresas integradoras y ganaderos.
Desde La Unió se denunciará a AICA:
La política de precios que están aplicando los diferentes supermercados que están vendiendo por debajo de los costes de puesta en punto de venta y por tanto, supuestamente, se está incurriendo en una venta a pérdida que es una práctica prohibida por la normativa estatal. Para ello se trasladarán todas estas práctica ante la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), organismo autónomo adscrito al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente a través de la Secretaría General de Agricultura y Alimentación, que ha sido creado por la Ley 12/2013 de 2 de agosto, de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria.
La finalidad de AICA es el control del cumplimiento de lo dispuesto en dicha Ley, en lo que respecta a la regulación de las relaciones comerciales entre los operadores de la cadena alimentaria (agricultores y ganaderos, fabricantes de alimentación y bebidas y distribuidores del sector agroalimentario). Tal y como ya se hizo con los cítricos ahora es el turno de los pollos.







































