La Audiencia Provincial impone a cada acusado seis años de alejamiento y prohibición de comunicación con la víctima, que deberá recibir una indemnización solidaria de 40.000 euros por las lesiones y secuelas
La Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a cinco años de prisión a cada uno de los tres hombres acusados de intentar matar a otro con un destornillador de estrella durante una agresión ocurrida el 18 de septiembre de 2024 en una avenida de Castellón. La sentencia, dictada después de un acuerdo de conformidad entre acusaciones y defensas, es firme.
La Sección Primera de la Audiencia considera a los tres procesados autores de un delito de homicidio en grado de tentativa, con la atenuante de reparación del daño y la agravante de abuso de superioridad.
Además de las penas de prisión, el tribunal les prohíbe acercarse a menos de 500 metros de la víctima y de su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro espacio que frecuente durante seis años. Durante el mismo periodo tampoco podrán comunicarse con ella por ningún medio.
Una indemnización de 40.000 euros por las lesiones y secuelas
Los tres condenados deberán indemnizar de manera solidaria al perjudicado con 40.000 euros por las lesiones y las secuelas derivadas del ataque.
Antes de la celebración del juicio ya habían consignado 6.600 euros a favor de la víctima como parte de la responsabilidad civil, circunstancia que ha permitido aplicar la atenuante de reparación del daño.
A esta cantidad se suman 399 euros por el valor del teléfono móvil que los agresores sustrajeron durante el ataque. Por este último hecho, cada uno ha sido condenado también como autor de un delito leve de hurto, con una multa de 240 euros.
Atacado por la espalda mientras paseaba con su pareja
Los hechos se produjeron sobre las 19.00 horas del 18 de septiembre de 2024, cuando la víctima paseaba con su pareja por una avenida de Castellón.
Según recoge la resolución judicial, los tres condenados se acercaron al hombre con intención de acabar con su vida o, al menos, después de asumir que su actuación podía provocar su muerte.
Uno de ellos se aproximó por la espalda y le clavó un destornillador, con el que posteriormente también le golpeó en la cabeza.
La víctima se giró y, al identificar a los atacantes, trató de escapar corriendo. Los tres hombres iniciaron entonces una persecución hasta que consiguieron hacerle caer mediante una zancadilla.
Continuaron la agresión cuando estaba en el suelo
Una vez derribado, los condenados continuaron golpeando a la víctima mientras permanecía en el suelo. Durante la caída, el hombre perdió su teléfono móvil y los agresores se apoderaron del dispositivo.
Como consecuencia del ataque, el perjudicado sufrió un traumatismo craneoencefálico y varias heridas punzantes.
Las lesiones necesitaron 90 días para su curación y dejaron diferentes secuelas, entre ellas dos cicatrices en la cabeza.
Una sentencia firme tras el acuerdo entre las partes
La resolución ha sido dictada después de que las acusaciones y las defensas alcanzaran un acuerdo de conformidad, por lo que no será recurrida y adquiere carácter firme.
La condena definitiva para cada uno de los tres acusados queda fijada en cinco años de prisión por tentativa de homicidio, además de la multa correspondiente al delito leve de hurto y las medidas de alejamiento y prohibición de comunicación.






































