La Comisión Europea desea vincular las ayudas agrarias en una nueva condicionalidad social al respeto a la normativa laboral, de cobertura social y de seguridad de los trabajadores. La Unió propone que exista una reciprocidad con las producciones procedentes de países terceros en cuanto a las exigencias normativas europeas. En este sentido aboga por ejemplo por la suspensión automática de importaciones a la Unión Europea procedentes de países que no tengan ratificado el Convenio del Consejo de Europa
Propone que en las negociaciones para la exportación de los países de la UE se tenga en cuenta el interés comunitario y no exclusivamente el individual