La provincia padece un mes extremadamente seco en un año sin precedentes, aunque un desplome térmico traerá el ambiente invernal este fin de semana
La anomalía climática sigue pulverizando registros en la provincia. El pasado mes de septiembre de 2026 se ha consolidado oficialmente como el más cálido en la Comunitat Valenciana desde que existen registros históricos. Con una temperatura media regional de 23.2 °C (2.5 °C por encima de la media), el territorio encadena ya cuatro meses consecutivos con carácter extremadamente cálido. Esta situación afecta de forma severa a gran parte de la provincia de Castellón, que se ha integrado en ese preocupante dos tercios del territorio autonómico donde el balance mensual ha resultado seco o muy seco, registrando el septiembre con menos lluvias desde el año 2020.
La persistencia de los valores altos no es un hecho aislado de los últimos treinta días. Si se computan los nueve primeros meses del año, 2026 está siendo el año más caluroso desde, al menos, 1950, superando de largo el anterior récord establecido en 2024. Los termómetros castellonenses sufrieron especialmente durante la primera semana de septiembre con una intensa ola de calor, a la que siguieron otros dos picos térmicos extremos los días 15 y 25, agravando la sensación de un verano que se resiste a marchar.
Espejismo por tormentas en el sur
Aunque en zonas del norte de Valencia y el litoral de Alicante las tormentas de intensidad torrencial dejaron acumulados de hasta 110 l/m² a mediados de mes, estas precipitaciones apenas beneficiaron a la geografía castellonense. Los aguaceros concentraron grandes volúmenes de agua en apenas un 12 % del territorio valenciano, creando una falsa sensación de mes húmedo en la autonomía que contrasta drásticamente con el déficit pluviométrico del 44 % padecido de forma generalizada, dejando la media de precipitaciones en unos escasos 32.2 l/m².

Esta tónica de ambiente estival e inusual para las fechas se mantendrá todavía durante las próximas jornadas. Hasta el viernes 16 de octubre, la provincia continuará registrando temperaturas muy suaves, con máximas que se situarán entre 3 y 4 °C por encima de los valores normales para mediados de otoño. Sin embargo, los modelos predictivos ya anuncian un cambio radical de escenario meteorológico provocado por el reposicionamiento de las altas presiones en el continente europeo.
Giro radical hacia el invierno
El establecimiento de un potente anticiclón sobre las islas británicas cambiará las reglas del juego a partir del próximo sábado. Este sistema favorecerá una advección de aire frío del nordeste que irrumpirá con fuerza en la provincia, provocando un acusado y repentino descenso térmico. El largo recorrido marítimo de esta masa de aire sobre las aguas del mar Mediterráneo cargará el ambiente de humedad, lo que se traducirá en un aumento notable de la nubosidad y abrirá la puerta a un episodio generalizado de precipitaciones.
El desplome del termómetro tocará fondo al cierre de la semana. Los meteorólogos anticipan que la temperatura media prevista para el próximo domingo será 3.5 °C más baja de lo normal para esas fechas de octubre, un registro equivalente al clima habitual de mediados de noviembre. Los ciudadanos de Castellón deberán rescatar la ropa de abrigo de forma inminente ante la llegada de este ambiente invernal anticipado, cuyo reparto definitivo de lluvias terminará de perfilarse a lo largo de las próximas horas.










































