El president defiende en Teruel una infraestructura ferroviaria estratégica mientras PortCastelló prevé ampliar su área de influencia de 375 a 600 kilómetros

La culminación del Corredor Cantábrico-Mediterráneo permitiría a PortCastelló ampliar de forma significativa su área de influencia logística, al pasar de un radio de 375 a 600 kilómetros y de seis a 26 provincias conectadas con el recinto portuario. Así lo ha expuesto el presidente de la Autoridad Portuaria de Castellón, Rubén Ibáñez, durante las jornadas celebradas en Teruel en torno al futuro de esta infraestructura ferroviaria.
Según las estimaciones de PortCastelló, el desarrollo completo del corredor permitiría que su hinterland alcanzara territorios que representan el 46,7% del PIB nacional, frente al 10,1% asociado actualmente a su área directa. La Autoridad Portuaria precisa que se trata de una proyección sobre el potencial de la infraestructura y que este porcentaje no se traduciría directamente en mercado o tráfico efectivo para el puerto.
Ibáñez ha defendido en este contexto la necesidad de que todos los tramos del eje ferroviario cuenten con condiciones adecuadas para el transporte de mercancías, con el objetivo de reforzar la conexión entre Aragón y el Mediterráneo. PortCastelló considera que esta infraestructura puede consolidar al puerto castellonense como una salida marítima para las mercancías procedentes del interior peninsular y favorecer la competitividad de las empresas que utilizan sus instalaciones.
La conexión ferroviaria con Aragón permitiría transportar hacia Castellón productos destinados a los mercados internacionales y facilitar, en sentido contrario, la llegada de materias primas a la industria castellonense. Entre los tráficos potenciales se encuentran cereales, harinas, madera, cemento y arcillas para la industria cerámica, además de oportunidades vinculadas al sector de la automoción, como la logística de vehículos terminados de la planta de Stellantis en Figueruelas y la futura cadena de valor de las baterías eléctricas.
La estación intermodal, una infraestructura clave
Dentro de esta estrategia, PortCastelló considera prioritarias la Estación Intermodal del puerto y los accesos ferroviarios sur. La previsión de la Autoridad Portuaria sitúa la puesta en funcionamiento de la estación intermodal en junio de 2027, aunque el calendario está condicionado a la ejecución de las actuaciones correspondientes a ADIF.
El desarrollo ferroviario también se vincula con los objetivos europeos de descarbonización del transporte de mercancías. El aumento de la cuota ferroviaria permitiría trasladar parte de las cargas que actualmente circulan por carretera al tren y reforzar la conexión entre Aragón y el Mediterráneo.
La Generalitat reclama completar el corredor
La defensa de esta infraestructura ha sido compartida en Teruel por el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, quien ha reivindicado un Corredor Cantábrico-Mediterráneo con doble vía, ancho internacional y capacidad suficiente para atender las necesidades económicas, industriales, logísticas y sociales de las próximas décadas.
Pérez Llorca ha participado en la cumbre La Hora del Corredor de mar a mar y en la ratificación de la Declaración de Teruel, junto al presidente de Aragón, Jorge Azcón, el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y representantes de Cantabria y La Rioja.
El president ha advertido de que cualquier modificación que reduzca las prestaciones previstas del corredor puede afectar al rendimiento de inversiones ya ejecutadas. Entre ellas ha citado la estación intermodal de Parc Sagunt, que ha recibido alrededor de 100 millones de euros de inversión pública con el objetivo de reforzar las comunicaciones del enclave industrial y logístico.
En este sentido, ha defendido las alegaciones presentadas por la Generalitat y por los técnicos al proyecto del Ministerio y ha reclamado al Gobierno una visión global para alcanzar acuerdos sobre las mejoras planteadas. También ha señalado como actuaciones pendientes la Estación Central de València y el túnel pasante, que considera necesarias para completar las conexiones ferroviarias vinculadas al corredor.
Cinco comunidades reclaman una infraestructura de alcance nacional
La jornada ha concluido con la firma de la Declaración de Teruel, un documento respaldado por la Comunitat Valenciana, Aragón, Castilla y León, Cantabria y La Rioja para reclamar el desarrollo de una red ferroviaria con capacidad para conectar el Mediterráneo con el Atlántico y el Cantábrico.
Pérez Llorca ha defendido que el corredor debe entenderse como una red estratégica y no como una suma de actuaciones aisladas, con capacidad para conectar mercancías y personas y favorecer la vertebración territorial.
La declaración pretende trasladar al Gobierno central una posición común de estas cinco comunidades para impulsar una infraestructura que, según sus promotores, tiene una dimensión nacional y europea.
He intentado que la pieza no sea una simple suma de las dos notas: la proyección de PortCastelló funciona como eje principal y la posición de la Generalitat queda integrada como segundo bloque de la información.



































