La asociación Moros d'Alqueria celebró su 50º aniversario con un gran espectáculo histórico, musical y festivo por el centro de la ciudad
Más de 1.400 personas, moros y cristianos desfilaron en la capital de la Plana para celebrar el 50 aniversario de sus hermanos de la asociación Moros d'Alqueria de Castellón. La ciudad entera quedó envuelta en 'uno de 'los sueños de las mil y una noche' donde no faltaron las escuadras de tuaregs, las bailarinas más exquisitas y las marchas moras más apasionantes. Durante el desfile Castellón volvió a ser moro y revivió sus cinco siglos de cultura andalusí.
Castellón ha disfrutado de un desfile extraordinario de moros y cristianos con motivo del 50º aniversario de la asociación cultural Moros d’Alqueria; una cita que reunió a cerca de 1.400 participantes y convirtió el centro de la ciudad en un gran escenario festivo.
El desfile recreó, de forma simbólica, más de cinco siglos de presencia andalusí y su legado cultural en el territorio.
La comitiva partió desde la calle Sanahuja y continuó por plaza María Agustina, calle Gobernador, calle Asensi, plaza de la Paz, Puerta del Sol y calle Enmedio, con final en el cruce de las Cuatro Esquinas.
'El sueño de las mil y una noches'
Si ya suele ser un espectáculo increíble el desfile tradicional de los Moros d'Alquería en el Pregó que anuncia las Fiestas fundacionales el primer sábado de Magdalena, el Desfile extraordinario multiplicó la presencia de las escuadras moras procedentes de toda la Comunitat. El 'sueño de las mil y una noches' rindió a a la capital de la Plana y reconquistó territorios y voluntades.
A lo largo del recorrido, vecinos y visitantes siguieron el paso de escuadras, bandas de música, figurantes y carrozas en uno de los actos más vistosos del calendario festivo previo a la Magdalena.
Los participantes
El desfile contó con 24 escuadras, de las que 13 procedían de fuera de la provincia, tres de municipios castellonenses y ocho pertenecían a Moros d’Alqueria. La asociación aportó cuatro escuadras masculinas y cuatro femeninas dentro de su bloque principal.
La organización invitó a agrupaciones de distintos puntos de la Comunitat Valenciana y de la provincia de Castellón. Entre ellas figuraron las escuadras Bereber Els Borts de Cocentaina, Tariks de Muro de Alcoy, representantes de Els Verds y La Llana de Alcoy, así como una representación conjunta de las escuadras moras y cristianas de Ontinyent. También participaron agrupaciones moras y cristianas de La Vila Joiosa, (Negres i Destralers), La Cañeta de Xixona, Moros y Cristianos de Peñíscola, Moros d'en Trilles del Grau de Castellón, entre otras.
El desfile incluyó además la participación de 15 bandas de música procedentes de la provincia de Castellón, cinco ballets, 20 caballerías, cinco carrozas y cerca de 60 figurantes, lo que aportó un importante componente visual y musical al espectáculo.
Entre los invitados especiales figuró el grupo Los Salvajes, que desfiló acompañado por la Banda de Villena. El director de esta formación musical recibió recientemente un reconocimiento en el Concurso de Marchas Moras organizado por Moros d’Alqueria dentro de los actos del cincuentenario.
Como desfilantes y vestidas con los atuendos moros, desfilaron también la alcaldesa de la ciudad, Begoña Carrasco, la presidenta de la Diputación, Marta Barrachina, y las concejalas de Fiestas, Noelia Selma y María España.
El cierre del desfile correspondió al bloque principal de la asociación anfitriona, en el que participaron miembros de distintas generaciones y familiares vinculados a la entidad, en un gesto simbólico que quiso reflejar la continuidad de la agrupación a lo largo de cinco décadas de 'La gran familia mora de Castellón'.
Un recorrido simbólico por la historia de Al-Andalus
El desfile extraordinario se concibió como un recorrido escenográfico por distintos momentos de la historia de Al-Andalus. La representación evocó el inicio de la presencia musulmana en la península en el año 711 con las tropas de Ṭāriq ibn Ziyad, el periodo de esplendor del Califato Omeya y la Córdoba de ʿAbd al-Rahman III, así como la posterior fragmentación en reinos de taifas.
La narración histórica evocó también el renacimiento artístico y político de figuras como Al-Muqtadir y la memoria del Cid en tierras valencianas; continuará con la impronta de los imperios almorávide y almohade, y culminará en la etapa de las últimas taifas y la resistencia de las alquerías moras del norte del Xarq, cuyos hombres defendieron durante más de dos siglos una tierra de frontera hasta su caída definitiva. Ese episodio selló el final de aquella etapa histórica, pero que dejó una herencia cultural que todavía hoy forma parte de nuestra identidad como pueblo.
Medio siglo de presencia festiva y cultural
Moros d’Alqueria participó por primera vez en el Pregó de las fiestas de la Magdalena en 1976, cuando se incorporó al desfile histórico y costumbrista que abre cada año las celebraciones fundacionales de Castellón. Desde entonces, la asociación se ha consolidado como uno de los colectivos culturales vinculados a la recreación histórica del pasado andalusí en la ciudad. Y todo ello para promover valores como la tolerancia, la convivencia, la hospitalidad que la asociación recrea a través de sus escuadras, vestimentas, música y puesta en escena.
A lo largo de estas cinco décadas, la entidad ha llevado el nombre de Castellón a 43 ciudades de 12 países, con participaciones en desfiles y encuentros culturales internacionales. Entre las citas más destacadas figura su participación en Hong Kong en 2007 con motivo del Año Nuevo, así como su presencia en ciudades de Latinoamérica como Bogotá, Cartagena, Barranquilla, La Paz, Santo Domingo, Panamá o Cuba.

















































































































































































































































































































































