El presidente de la Generalitat, Pérez Llorca, visitó la localidad, degustó el arroz y se sintió ‘como en casa’ acogido por los castellonenses
Una vez más fueron miles las personas que se dieron cita en la localidad de Benicàssim para participar en la gran fiesta de ‘El Día de las Paellas’. Tampoco se resistió a probarlas el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, que disfruto del evento y se sintió ‘como en casa’
La localidad de Benicàssim volvió a sorprender con un día soleado, y hasta caluroso, que rompió todos los pronósticos de nubes y lluvias en su gran Día de las Paellas.
Fue una jornada intensa que no defraudó a nadie. Si la noche anterior todavía algún chaparrón generó preocupación, las dudas se disiparon pronto: mucha gente, mucho sol, muchas paellas y un enorme ambiente festivo para una celebración que se vive en la calle.
El presidente de la Generalitat Juanfran Pérez Llorca llegó en el momento idóneo, cuando ya muchos de los manjares comenzaban a estar en su punto. Acompañado de varios de sus conselleres, entre ellos Vicente Martínez Mus, la alcaldesa de Benicàssim, Susana Marqués y la presidenta provincial Marta Barrachina, el presidente se dejó querer.
Algún momento singular se produjo cuando uno de los comensales, que creyó confundirlo con otro conocido le preguntó: “Y tú ¿a qué te dedicas ahora?”, a lo que el jefe del Consell le respondió en tono campechano: “yo ahora soy presidente de la Generalitat”.
Risas, sonrojos y bromas cuando Pérez Llorca acompañó su respuesta con: “Ya me decía mi madre que fuera ingeniero” …
La avenida de Santo Tomás se convirtió en un hervidero de gente y de paellas, porque además de cocinar y comer, las Paellas de Benicàssim sirven para ver y ser vistos. ¿Y qué mejor que codearse con la gente, de tú a tú, en el mejor escenario y en el día más importante de la provincia?
Porque estar, estaban todo: asociaciones, sindicatos, colectivos, políticos de todos los colores. Se podría afirmar, sin equivocarse, que más de medio Castellón se ha saludado este mediodía en la localidad de Benicàssim.
El Día de las Paellas de Benicàssim ha celebrado su 46.º edición con una jornada gastronómico festival que ha comenzado con gran vertiente solidaria en un almuerzo a favor de la Asociación Española Contra el Cáncer. A partir de las 12 de mediodía, las 1.330 ubicaciones para paella han encendido la leña para comenzar este memorable día en el que Benicàssim se convierte en capital social de la provincia.
Tal como ha explicado la alcaldesa de Benicàssim, Susana Marqués, "el Día de las Paellas es por excelencia la jornada que refleja a la perfección el carácter abierto, cercano y hospitalario de Benicàssim".
"Una jornada muy esperada por todos y cada uno de los vecinos de nuestra provincia y más allá; una cita que nos reúne a todos alrededor de nuestro plato más emblemático, la paella, pero que es una cita para la hermandad y la convivencia y amistad. Ese día no hay distancias ni diferencias, solo mesas compartidas, risas, aromas y un ambiente único en el que todo el mundo es bienvenido", ha añadido.
Benicàssim ha congregado a más de 35.000 personas en torno a su ya tradicional Día de las Paellas, en el que el buen tiempo ha acompañado durante todo el día, un multitudinario evento alrededor de la paella y la hermandad que ha ido a más desde que comenzara en 1980, contando en la actualidad con gran relevancia en el panorama social castellonense.
Cabe recordar que el tejido empresarial de la localidad se ha volcado en esta jornada que, junto a las actuaciones programadas por el Ayuntamiento, han sumado más de 30 actuaciones que han llenado de música en directo las calles de Benicàssim.










































