La alcaldesa confirma: El Ayuntamiento responderá a todas las alegaciones de los vecinos. No habrá vertedero abierto de residuos, pero si almacenes y campa para camiones
La empresa Menguilló, que adquirió los antiguos terrenos de 'Tecnocar', junto a la Carretera de Alcora, podrá desarrollar una actividad industrial que no genere impacto en la zona residencial que la rodea. Ahora bien, la alcaldesa, Begoña Carrasco, ha confirmado a Castellón Informació, que tendrá que solicitar una nueva licencia de actividad al Ayuntamiento de Castellón. Será un nuevo procedimiento, diferente al que presentó y la concesión tendrá que pasar por Junta de Gobierno Local.
El Ayuntamiento de Castellón responderá a todas las alegaciones presentadas por los vecinos de la zona oeste y Racó de la Natora de Castellón, en contra de la planta de valorización y vertedero de residuos junto a la Carretera de Alcora.

Además, y según fuentes de la alcaldía de Castellón, Menguilló (empresa que solicitó la licencia) deberá presentar un nuevo proyecto y solicitud de licencia de actividad para poder operar en los terrenos del Sector Cassanya. El objetivo de la empresa, en estos momentos, es poder disponer de oficinas, naves para el 'almacenamiento controlado' de los residuos de escombros, y un estacionamiento de camiones. Pero en ningún momento podrá utilizar la zona como vertedero de escombros al aire libre.
Todas estas iniciativas parecen ser compatibles con la calificación de la zona en el PGOU, donde figura como Suelo Urbanizable (no desarrollado) de carácter Terciario y Residencial.
Las declaraciones, realizadas por la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, a preguntas de Castellón Información, responden a muchas de las preguntas que se realizaban los vecinos del entorno.
Alarma vecinal por esta actividad industrial
La polémica generada en el Sector Cassany surgió el pasado mes de mayo, a raíz de la publicación, por parte del Ayuntamiento, de la licencia solicitada por la empresa Menguilló de Castellón, para construir un "almacén y valorización de residuos de la construcción y demolición (RCD)" con una capacidad de producción de 850 toneladas/día.
Es decir, una planta de almacenamiento y tratamiento de residuos procedentes de obras.
La empresa solicitaba una 'licencia provisional' y se acogía a 'la laguna' del PGOU de Castellón donde estos terrenos están en situación de Suelo no Desarrollado de carácter Terciario Residencial. Tal como ocurrió en 2023, con la gasolinera de Rafalafena, la calificación de los terrenos dejaba una puerta abierta al desarrollo industrial en unos terrenos de Suelo Urbanizable, que permitía la implantación de una industria no contaminante, provisional, compatible con el entorno urbano que la rodea.
La publicación municipal levantó la alarma de los vecinos por numerosas razones. La más grave, que el proyecto conllevaba: oficinas, campa de camiones, vertederos al aire libre, pero, sobre todo, la instalación de una trituradora de hormigón.
Aunque los informes técnicos de la empresa argumentaban que el impacto era asumible con las medidas de corrección propuestas, reconocían en otros puntos del informe, que esa industria no se encontraba 'aislada' del núcleo de población más cercano.

Tal como investigó Castellón Información: La planta de valorización de residuos de la construcción y demolición (RCD), conlleva el traslado a la zona de toneladas de residuos procedentes de diversos orígenes, que generarían, por si solos, un continuo tránsito de camiones de gran tonelaje.
La empresa pretendía integrar maquinarias del tipo 'trituradora de residuos de obra y hormigón', que, por sus características, producirían una constante contaminación acústica en las cercanías. Según el proyecto, esta maquinaria generaría un nivel de presión sonora estimado de 85 decibelios.
El almacenaje o tratamiento de residuos generarían, a su vez, gran cantidad de polvo y de partículas contaminantes.
Y por si no fuera suficiente, los vecinos, en sus alegaciones declaraban, que la empresa también había jugado con 'la dirección', para producir confusiones en lo que respecta a su ubicación. No se trata de un solar aislado, sino de terrenos pegados a núcleos residenciales. Alguna de esas viviendas quedaría 'pegadas' a la zona de la planta de tratamiento de escombros.
De esta forma se preguntaban: ¿A quién le gustaría tener una planta de tratamiento de escombros delante de su casa? Porque, indudablemente, también afectaría negativamente a la zona colindante, degradaría el entorno y rebajaría su valor patrimonial.
Llueven las alegaciones contra la empresa

El primer paso de os vecinos fue la presentación de más de 300 alegaciones en contra de la licencia solicitada por la empresa.
En respuesta a las protestas, la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, se reunió con los vecinos y prometió que el proyecto, tal como estaba presentado no se llevaría a cabo.
Pero las cosas no quedaron suficientemente claras para los vecinos. A principios de agosto el ayuntamiento no había respondido a las alegaciones presentadas.
Además, por las declaraciones del concejal de Urbanismo la situación resultaba confusa. Tal como manifestó Toledo a Castellón Información: "el elemento fundamental que generaba el rechazo de los vecinos ya ha desaparecido de la solicitud, por lo que no sería necesario iniciar un nuevo procedimiento urbanístico".
Las declaraciones de Toledo daban a entender, que la empresa podía seguir adelante con el proyecto de crear una zona industrial junto a la carretera de Alcora. Que no tenía que presentar un nuevo proyecto de solicitud de licencia, y que lo que se había eliminado de raíz era la trituradora de escombros. Pero ¿qué quedaba del resto del proyecto original?
Sin haber recibido respuesta a las alegaciones, los vecinos entendían: que Menguilló no tenía obligación de solicitar un nuevo proyecto ni de solicitar nueva licencia. Que eliminada la trituradora de hormigón, se mantenía el vertido y acumulación de residuos de obra. Y, por supuesto, el trasiego de camiones de gran tonelaje y la campa de estacionamiento, por un vial, la Cuadra Natora, que tiene una limitación de tráfico de vehículos para más de 5,5 toneladas.
La alcaldesa habla claro: "yo cumplo lo que prometo" será un nuevo procedimiento

La alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, a preguntas de Castellón Información confirmaba cómo están las cosas.
Según indicó, tras la protesta vecinal, fue la misma empresa, Menguilló, la que renunció desde el primer momento a la planta de valorización de residuos en el sector Cassanya. Esto es: no habrá trituradora de hormigón.
La calificación del suelo permite a la empresa poder utilizar y renovar las naves y oficinas del solar, y crear una actividad industrial compatible con el suelo residencial colindante. No habrá vertedero de escombros al aire libre.
Los camiones podrán transitar y transportar escombros, que deberán ser depositados en naves cerradas, para evitar la contaminación por polvo. Y estará permitido el estacionamiento de camiones.
Menguilló tendrá que pedir una nueva licencia
Por otra parte, Begoña Carrasco manifestó a Castellón Información, que todo el procedimiento debe ser transparente. Menguilló estará obligada a solicitar una nueva licencia de actividad con el nuevo proyecto, que cumpla todos los reequisitos del suelo y de la actividad compatible con uso residencia.
La concesión de la licencia responsable es posible, pero tendrá que pasar por la Junta de Gobierno. Es decir, que todavía no se le ha concedido, por lo que Menguilló no podría operar en estos terrenos hasta contar con los permisos municipales. En este sentido, los vecinos afirman que la mercantil ya opera en el sector Cassanya.
Carrasco se comprometió también a responder todas y cada una de las alegaciones presentadas. Si no se ha hecho hasta ahora, indicaba, es porque eran muchas. Y el Ayuntamiento, apuntó tendrá la obligación de vigilar para que la empresa cumpla con las obligaciones que le tocan y los requisitos municipales para poder desarrollar la actividad.
Begoña Carrasco afirmó, de forma tajante, que se había comprometido con los vecinos y que iba a cumplir su promesa.

El tema que quedaría por solventar en torno a la actividad industrial de esta empresa, aparte de la licencia, es el acceso de los camiones hasta el sector Cassanya. De momento, podrían acceder por la carretera de Alcora o por la Cuadra Natora. Pero la carretera de Alcora se verá afectada por el trazado de la Ronda Oeste.
La ejecución de la Ronda Oeste generará problemas para esta empresa, y también para la zona más al oeste del Racó de la Natora... El ayuntamiento plantea la posibilidad de solucionar el paso de los camiones por la Cuadra Natora, que en la actualidad se encuentra en muy mal estado, y que limita el paso a vehículos de más de 5,5 toneladas... ¿Solventaría el problema el arreglo de esa carretera?








































