Ayer domingo tuvieron lugar las elecciones parlamentarias de la comunidad autónoma de Aragón. Debemos recordar que, aunque es una de las Autonomías de mayor extensión de España -la cuarta tras las dos Castillas y Andalucía- es con su millón trescientos mil habitantes, una de las menos pobladas del país.
Con estos datos, Aragón se ha convertido en el Ohio español, es decir, es el territorio que sirve de indicativo de lo que va a ocurrir electoralmente en el conjunto del país
Una vez más, en las recientes elecciones muchos dicen haber ganado. Lo dice Vox porque logró duplicar el número de sus diputados pasando de 7 a 14. Lo dice también Chunta aragonesista que igualmente pasó de tres a seis. Igualmente se consuela el PSOE que ha caído de 23 a 18 escaños alegando que el PP adelantó las elecciones para despegarse al máximo de Vox y el resultado ha reflejado justo lo contrario.
Y es cierto que el PP ha descendido desde 28 a 26 escaños, pero con eso y con todo, es el indudable vencedor de las elecciones igual que lo fue en Extremadura.
El resultado aragonés es más significativo que el extremeño debido a que en esta Autonomía, el candidato del PSOE venía claramente debilitado por el affaire del hermanísimo David Sánchez por lo que la derrota de Gallardo era inevitable. La contienda en Aragón parecía estar mucho más reñida al haberse contado con la cara bien conocida de la ex ministra y ex portavoz del gobierno Pilar Alegría lo que podía haber movilizado a no pocos votantes.
No ha sido así. La señora Alegría, una mandada de Sánchez, venía lastrada precisamente por la figura de un presidente desgastado que está debilitando a todos sus candidatos regionales, peones salidos de un gobierno central desacreditado.
Ha perdido Gallardo, acaba de hacerlo Alegría y no cabe gran duda que serán derrotados también la Sra. Montero y el desconocido candidato sanchista por Castilla, León Sr. Martínez, que ya está temblando al ver la que se le avecina en el territorio que defiende.
Muy probablemente va a a ser así, lo que ocurrió ayer en Aragón se repetirá también en toda España cuando por fin tengamos elecciones generales, cuando ya Sánchez no pueda retrasarlas más, es decir, en 2027. Ganará el PP aunque probablemente no lo haga por mayoría absoluta. Si la alcanzará sobradamente en un pacto con Vox cosa que la izquierda tratará de desacreditar denigrando cuanto pueda a esa mal llamada ultra izquierda sin querer aceptar que Vox es mucho más constitucional y democrática que lo son todos los partidos de la extrema izquierda, comunistas, separatistas, filoterroristas en que el PSOE tuvo que apoyarse durante ocho años para poder mantenerse en el poder.
Ninguna vergüenza señores de la derecha. Es la hora de que el Sr. Feijóo llegue a la Moncloa, que pueda hacer limpieza a fondo de los ministerios, que podamos tener unos Presupuestos que limiten y ordenen los gastos. Y si todo ello hay que hacerlo con el apoyo de Vox, conoceremos mejor todos los rostros del poder.
Los rostros del poder
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