Los más afectados fueron los sectores de gaiatas, pero también el sector hostelero notó el recorte
La lluvia ‘casi’ acabó con la luz de las fiestas de la Magdalena de Castellón. Las gaiatas, monumento a la luz, sufrieron las peores consecuencias. Muchas de ellas no pudieron encender en toda la semana, y solo las que tenían toma de tierra pudieron salvar los muebles. El sector hostelero también sufrió el mal tiempo. La crisis económica, poco dinero en los bolsillos y un ambiente mojado dejaban terrazas vacías o semivacías en días de fiesta donde generalmente no cabe un alfiler.
La Semana de Fiestas de la Magdalena 2013 ha tenido un enemigo en la meteorología. Las fiestas, que son un motor económico importante en Castellón, se vieron muy afectadas por la lluvia. Si bien la mayoría de actos pudieron trasladarse o reubicarse con calzador durante otras jornadas, las gaiatas se llevaron la peor parte.
La primera y única vez que pudieron lucir la mayoría de ellas en público, con naturalidad, fue en la tarde noche del domingo, 3 de marzo, durante el Desfile de Gaiatas. Acababan de salir del ‘matadero’, el almacén donde fueron construidas durante meses, y apenas pudieron lucir en la tarde noche de un día. Porque el lunes llegó la lluvia y llegó de verdad. La Junta de Fiestas tuvo que suspender el acto de la Encesa de Gaiatas, previsto para la tarde noche del lunes. Las gaiatas fueron trasladadas a sus sectores en distintas zonas de Castellón, pero solo las que disponían de toma de tierra y pudieron secar a fondo todos sus elementos pudieron volver a encenderlas. El martes siguió lloviendo y el miércoles salió el sol.
Algunos sectores iniciaron entonces una verdadera batalla contra la humedad. Secando la madera, tapando goteras para aislar los circuitos eléctricos, y lo más laborioso, de quitar todos y cada uno de los vasos de colores (en algunas gaitas más de 5.000) donde se introducen las bombillas que dan luz al monumento (en las que están diseñada con estilo clásico con este sistema, que son la mayoría), para quitar el agua y secar conexiones, bombillas y circuitos. Querían encenderlas el jueves.
Pero el jueves volvió a llover.
Algunas gaiatas, que son el monumento de la luz de la ciudad de Castellón no pudieron alumbrar un solo día en sus sectores. “Hay sectores que tienen más medios, pueden invertir más y sus gaiatas tienen toma de tierra. Pero en la mayoría los medios son muy escasos. Sin toma de tierra, con la mínima humedad, se hubiera producido un cortocircuito”.
La lluvia influyó en las votaciones
Otra de las quejas emitidas desde los sectores, es que la lluvia pudo influir también en el resultado de las votaciones que premiaron a los mejores monumentos de Castellón. “la gaiata es luz, y deben de lucir encendidas, pero este año solo se pudieron ver con luz durante el Desfile”, comentaban algunos miembros de sectores. La suspensión de la Encesa de las Gaiatas el lunes, impidió que los monumentos pudieran compararse en su conjunto.
El sistema de votación de premios está montado para que unos sectores se voten a otros y son ellos mismos los que deciden sus premios. “Pero en el desfile, presidentes y comisiones empujaban a sus gaiatas… es cierto que en el ‘matadero’ unos y otros vamos viendo lo que hacen las demás… pero si se hubieran podido encender durante más tiempo, encenderlas juntas en la Encesa, también se hubiera podido calibrar lo más importante de la gaiatas, su valor artístico en conjunción con la luz y sus fases”. Pero esto no fue posible.
Aunque miembros de la Junta de Fiestas indicaron a este diario que las votaciones se habían realizado ya el martes por la mañana, día en el que inicialmente estaba previsto que se realizara la entrega de premios por la tarde, algunos sectores mencionaron que esta votación se realizó verdaderamente el miércoles…
Lo más triste de todo es que este año ha sido muy especial en el conjunto de los monumentos construidos. Trabajaron durante meses y la calidad de las composiciones, los detalles aportados en los monumentos, y las fases e intensidad de su luz, que es el principal elemento que las define, fue muy alto, más que otros años. Si ha habido años en los que se apreciaba una gran distancia entre la 15, Sequiol y la 18, Cremor, en esta ocasión había muchas gaiatas que aspiraban a premio y mucha calidad en sus presentaciones. Pero la lluvia deslució las gaiatas y casi acabó con su luz.
Bares y restaurantes también resultaron perjudicados
Otro sector que también ha notado la climatología esta Magdalena fueron bares y restaurantes. Aunque no hizo frío, la lluvia y la crisis se hicieron notar con terrazas semi llenas y semi vacías. Son negocios que esperan la fiesta para completar ingresos y que incluso llegaron a contratar personal eventual para poder atender a los clientes.- Esperanza Molina












































