La provincia acogerá la sexta etapa de forma íntegra con salida en Alcossebre y meta en la capital, además de la salida de la séptima jornada desde Vall d'Alba
La provincia de Castellón volverá a vestirse con los colores del ciclismo de élite mundial en exactamente tres meses. El paraje natural del Desierto de las Palmas ha sido el escenario elegido este jueves para la presentación oficial de las etapas 6 y 7 de La Vuelta 2026, que transcurrirán por tierras castellonenses los próximos 27 y 28 de agosto. El acto ha contado con la participación de la presidenta de la Diputación, Marta Barrachina; el director técnico de la ronda española, Kiko García, y los exciclistas profesionales Joaquim 'Purito' Rodríguez y Ángel Vicioso.
Durante el despiece de los recorridos, Barrachina ha remarcado la gran oportunidad promocional que supone albergar este acontecimiento de trascendencia global: "Estas dos etapas nos permitirán exhibir músculo y mostrar el enorme potencial de nuestro territorio como un auténtico paraíso ciclista". La dirigente ha puesto en valor las condiciones de la segunda provincia más montañosa de España, destacando su baja densidad de tráfico, la calidad de sus carreteras y la orografía idónea para el cicloturismo.
El gran atractivo: 3,5 kilómetros de tierra hacia el techo de Benicàssim
El gran hito de esta edición se vivirá el jueves 27 de agosto durante la sexta etapa, que se disputará íntegramente en la provincia con un trazado de 176 kilómetros entre Alcossebre y la ciudad de Castellón. La carrera pasará por Alcalà de Xivert, Les Coves de Vinromà, La Serratella, Albocàsser, Serra d'En Galceran, Benlloc, Cabanes y Benicàssim.
El punto crítico y más espectacular de la jornada llegará a solo 16 kilómetros de la línea de meta. Por primera vez en la historia de la competición, La Vuelta ascenderá a El Bartolo (713 metros) e introducirá un inédito tramo de 3,5 kilómetros de sterrato (pista de tierra) en plena subida. Esta exigente innovación técnica obligará a los ciclistas a extremar la pericia antes de afrontar el vertiginoso descenso definitivo hacia la capital de la Plana. La jornada incluirá previamente los pasos por el Puerto de La Serratella, el Coll de la Bandereta y una primera ascensión al Desierto de las Palmas.
Segunda jornada: De la Plana al corazón de Gúdar-Javalambre
Al día siguiente, el viernes 28 de agosto, la provincia mantendrá el protagonismo con la séptima etapa, que arrancará desde el municipio de Vall d'Alba. El pelotón rodará por el interior castellonense haciendo frente a ascensiones de gran entidad como el Puerto El Remolcador (982 metros) y el Alto de Zucaina (814 metros), sirviendo de antesala al exigente final de etapa en la estación aragonesa de Valdelinares.
Un impacto económico de impacto inmediato
Más allá del espectáculo deportivo, la ronda ciclista funciona como un potente motor económico para los municipios anfitriones. La organización ha confirmado que la caravana de La Vuelta moviliza de forma directa a unas 3.000 personas diariamente.
El gasto logístico del evento genera un retorno directo estimado de 250.000 euros al día en la provincia, destinados exclusivamente a pernoctaciones hoteleras y servicios de restauración. A este beneficio inmediato se le suma la masiva proyección televisiva internacional, posicionando los recursos naturales de Castellón ante millones de espectadores en todo el mundo.











































