La única medida impulsada es la vendimia en verde, aunque únicamente en seis comunidades autónomas, entre las que se encuentra Castellón, está puesta en marcha
La Unió Llauradora, tras la publicación en el DOUE de una ayuda de un importe total de 40 millones de euros al sector vitivinícola francés, critica que en España ni siquiera se identifiquen las medidas que poner sobre la mesa, en un desinterés claro por afrontar la crisis de un sector que es estratégico.
La Unió se hace eco de la publicación en DOUE en su pasada edición del 31 de marzo de 2026 el REGLAMENTO DELEGADO (UE) 2026/744 DE LA COMISIÓN de 31 de marzo de 2026 por el que se establece una medida excepcional de destilación de crisis de carácter temporal para hacer frente a las perturbaciones del mercado en el sector vitivinícola de Francia en la campaña de comercialización 2025/2026.
El Reglamento certifica que se pondrá a disposición de Francia una ayuda financiera de la Unión Europea por un importe total de 40 millones EUR, para apoyar la medida excepcional de destilación de crisis de carácter temporal.
La organización resalta que esta cifra supone el 8,88 % del total de la reserva de crisis de la que dispone la Comisión (450 M/€). Al mismo tiempo, las tareas previas al dispositivo de arranque de 2026 (130 M/€ de ayudas estatales) prevén el arranque definitivo de casi 28.000 has. de viñedo, con ayudas medias de en torno a 4.000 €/ha. todo ello antes del próximo 31 de diciembre. Este esfuerzo económico se añade al ya llevado a cabo en 2025 que, con un presupuesto de 120 millones de euros, contribuyó a compensar el arranque de 27.461 hectáreas de viñedo.
La Unió Llauradora lamenta que, por su parte, por lo que concierne a España, el sector no es capaz de poner sobre la mesa ni qué medidas llevar a cabo. Ni por parte de los Consejos Reguladores, ni por parte de las CCAA, ni por parte del MAPA se plantean estrategias que contribuyan al equilibrio del sector y a la recuperación de la rentabilidad del cultivo en términos de precios remuneradores para la uva de vinificación. En este sentido, insiste que, en un contexto de crisis de demanda en el consumo, las estrategias del sector comercial y el ajuste en sus resultados siempre se articula disminuyendo la rentabilidad de los viticultores, bien vía descenso en la adquisición de uva, bien vía descenso en los precios de la materia prima y esto es algo que acaba por terminar la viabilidad de las explotaciones.
La única medida impulsada es la vendimia en verde, aunque únicamente en seis comunidades autónomas, entre ellas la nuestra, gracias a la petición de La Unió. Así, la Conselleria de Agricultura ha publicado la convocatoria de ayudas a la cosecha en verde para viñedo en 2026, una intervención incluida en la PAC destinada a equilibrar el mercado vitivinícola. Esta medida permite eliminar los racimos de uva antes de su maduración, reduciendo así la producción total y evitando un exceso de oferta que presione aún más los precios.
No obstante, el contexto en el que se activa esta ayuda sigue siendo preocupante. A la inestabilidad del mercado se suman factores como el encarecimiento de costes energéticos, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre comercial internacional.
Desde La Unió se considera que esta medida evidencia la situación crítica del sector, pero no soluciona los problemas estructurales de rentabilidad. En este sentido, la organización reclama políticas que garanticen precios justos, regulación del mercado y medidas frentes a la competencia desleal.














































