Un total de 31 localidades de la provincia quedan fuera de las ayudas para mejorar caminos rurales por falta de presupuesto, mientras 23 sí recibirán financiación

La Unió Llauradora i Ramadera ha denunciado que 31 municipios de la provincia de Castellón se han quedado sin las ayudas de la Generalitat para la mejora de caminos rurales por falta de presupuesto y ha reclamado ampliar en 4 millones de euros la dotación de la convocatoria para atender todas las solicitudes.
La organización agraria considera insuficiente la financiación destinada a estas subvenciones, después de que la Conselleria de Agricultura solo haya concedido ayudas a 23 municipios castellonenses, mientras que otros 31 ayuntamientos, pese a cumplir los requisitos, no han obtenido financiación.
Entre las localidades beneficiarias figuran Alcalà de Xivert, Cabanes, Catí, Caudiel, Chóvar, Eslida, Figueroles, Forcall, Sant Joan de Moró, Sant Mateu, Vilafranca y Villahermosa del Río, entre otras.
Por el contrario, se han quedado fuera municipios como Onda, Nules, Vila-real, Vilafamés, Torreblanca, Atzeneta del Maestrat, Benassal, Les Useres, Vall d'Alba, Xert, Serra d'Engarceran, Sant Jordi o Ribesalbes, además de otras localidades de la provincia.

Según la resolución publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), el importe solicitado por los ayuntamientos supera los 4 millones de euros consignados en la convocatoria, por lo que la Conselleria ha aplicado los criterios de valoración previstos en las bases para seleccionar únicamente las solicitudes con mayor puntuación.
Desde La Unió recuerdan que estas ayudas están destinadas a financiar actuaciones de mejora permanente en caminos rurales de titularidad pública, unas infraestructuras que consideran esenciales para garantizar el acceso a las explotaciones agrícolas y ganaderas y facilitar la actividad del sector.
El secretario general de La Unió, Carles Peris, ha advertido de que el elevado número de solicitudes refleja el deterioro que sufren las infraestructuras agrarias. En este sentido, ha señalado que la falta de inversión dificulta el trabajo diario del sector, incrementa el desgaste de la maquinaria y los vehículos y aumenta el riesgo de accidentes en los desplazamientos por caminos en mal estado.











































