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La alcaldesa se pasó de tono, amenazó a María España con echarla del pleno y convirtió su error en un mitin La alcaldesa se pasó de tono, amenazó a María España con echarla del pleno y convirtió su error en un mitin

- 31 octubre, 2019 -

Braina arremetió contra Porcar por la pérdida de las subvenciones del Ivace y ocultó un informe a Compromís La alcaldesa se pasó de tono, amenazó a María España con echarla del pleno y convirtió su error en un mitin

Braina arremetió contra Porcar por la pérdida de las subvenciones del Ivace y ocultó un informe a Compromís

El pleno del Ayuntamiento de Castellón tuvo mucho de fiesta de ‘Todos los Santos’ (por lo terrorífico). La alcaldesa se pasó de tono y cogió un berrinche monumental al ‘liarse’ con las cifras de María España, a la que abroncó primero y amenazó con expulsar después. Salió del embrolló con un mitin de 5 minutos largos. Y Braina despachó la sesión poniendo al pie de los caballos la gestión de Enric Porcar con un informe que no había pasado ni a Compromís.

Esperanza Molina/ Castellón Información

Respiro de alivio cuando acabó el pleno ordinario de octubre en el Ayuntamiento de Castellón. Pese a que fue una sesión digna de ‘Todos los Santos’, por lo terrorífico, desde el equipo de Gobierno municipal reconocían que amenazaba con ser ‘peor’.

Y es que, en plena campaña electoral, con puntos referentes al retraso del Plan Edificant, la modificación de Crédito de 11 millones, la moción de las Tascas de Castellón o la pérdida de los 100.000 euros de la subvención del Ivace, la cosa pintaba bastante fea.

Hubo de todo y para todos. La alcaldesa se pasó de tono y amenazó a María España, lo que ya caldeó el ambiente desde el principio. Y se cerró con la ‘metedura de para’ de Omar Braina, que cargó contra el ex concejal de Deportes, y Compromís, con un informe que no había entregado a sus socios, para justificar la pérdida de un préstamo del Ivace de 100.000 euros. Magistral.

Declaración contra la violencia

Para empezar, el pleno comenzó con retraso, porque hubo de convocarse una Junta extraordinaria de Portavoces poco antes de que comenzar. Esto fue así, porque, aunque todos los portavoces acordaron el pasado lunes respaldar una declaración institucional de Ciudadanos para condenar la violencia y las amenazas, cuando llegó el momento de la verdad, Compromís se negó a firmarla.

En la junta de portavoces del lunes, la alcaldesa pidió que fuera más general y no se citaran nombres. Los técnicos propusieron como modelo otra declaración similar, aprobada en 2018, y cuando Ciudadanos preparó el texto. Pero a la hora de firmar, Compromís se opuso.

En este momento en el que guardar las formas, se puede traducir en votos, y después del acuerdo del lunes, Ciudadanos lo tenía en bandeja para acusar a Compromís de negarse a condenar la violencia. De esta manera, en una junta extraordinaria se pasaba la declaración a la firma de todos los portavoces, y finalmente era respaldada por unanimidad y podía llegar a pleno.

Prolongación de los plazos de Edificant de Herrero, Vicent Marzá y Elcano

Lo que se podía cocer entre bastidores, no se sabe, pero lo que ocurrió es, que tanto Ciudadanos como PP criticaron al equipo de Gobierno por la revisión de los plazos de pago de los tres colegios, cuyas obras ya deberían estar en marcha: Herrero, Vicent Marzá y Elcano.

Como todavía no se han redactado ni los proyectos, el Ayuntamiento, que tiene delegada las competencias de contratar y pagar las obras, para luego pasar las certificaciones a Conselleria, se ha visto obligado a modificar los plazos.

Archelós, de Ciudadanos acusó al Gobierno de Castellón de no haber sabido gestionar el tema, y calificó el Plan Edificant como Plan Erradicant.

Después intervino María España, del Grupo Popular. España denunció los incumplimientos en la creación de los colegios y calificó de vergonzosa la actitud, tanto de los socios de Fadrell como del Botánico, además de poner en entredicho algunas declaraciones que ya hablan de un segundo Plan Edificant, cuando “no han puesto ni una piedra en esta legislatura”.

Francesc Mezquita, en nombre del equipo de gobierno, achacó los retrasos a la dificultad de la gestión y a la necesidad de realizar los traslados de los alumnos fuera del curso escolar.

En el turno de réplica, Archelós, todavía hincó más el diente y acusó a los de Fadrell de hacer lo que mejor sabe hacer la izquierda: “vender humo y vivir de titulares”. María España también expuso los retrasos en al misma línea, con los incumplimientos de Conselleria y del Ayuntamiento.

Y Mezquita, pasó de la defensa de Edificant al ataque del PP por su gestión en tiempos pasados.

El berrinche de la alcaldesa y las amenazas a España

Hasta aquí todo entraba dentro del guion, pero lo que pasó después fue inaudito. La alcaldesa entró en combate.

Primero acusó a la concejal de Ciudadanos de desconocer que las competencias en Educación son de la Conselleria, pero después fue a por María España, del PP, a la que atacó tanto en el ámbito político como en el profesional y personal en un caso y derribo completo.

Entre los datos ofrecidos por España que se había apuntado la alcaldesa, figuraba que la concejal del PP le había recriminado al Gobierno, una falta de inversión de 100 millones (María España había dicho 7). Y como no hubo posibilidad de responderle, Marco cargó y cargó, mientras la concejal popular levantaba la mano y le intentaba decir que ella no había citado esa cifra.

Marco la apisonó cuanto pudo, e incluso, la amenazó con expulsarla del pleno.

Ya fuera porque en ese momento dudara de sus propios argumentos o porque no le convenía su propia salida de tono, Marco convirtió su berrinche en un mitin electoral de 5 minutos largos de duración sin que nadie pudiera toserle para hablar de las bondades de su gobierno y de las malezas y ‘los robos’ del PP.

Los populares estaban entre atónitos e indignados. Los del PSOE sonreían o intentaban pasar desapercibidos; los de Podemos ni se inmutaron, y, junto a la alcaldesa, el portavoz de Compromís, Ignasi García, se tapaba la cara.

Y así fue hasta que la misma alcaldesa pidió el voto para las tres propuestas que se aprobaron de unanimidad. No podía ser de otra manera, porque una cosa es criticar la gestión política y otra votar en contra de que se edifiquen los tres colegios.

Ordenanza de autocaravanas

Pasó después la ordenanza que regulará el estacionamiento de  autocaravanas, con las críticas de rigor en cuanto a la pasividad del equipo de Gobierno durante 4 años. En este apartado hubo momentos mejores y peores. Los mejores, los protagonizados por el edil de Ciudadanos cuando, comenzó a explayarse más allá de su tiempo. La alcaldesa lo llamó al orden y aquel, ni corto ni perezoso le contestó: “perdone, es que me he venido arriba”.

El peor, cuando Vicent Sales tomó la palabra y antes de entrar en ‘arena’ le dijo a la alcaldesa: “Usted es la presidenta del pleno, pero no tiene derecho a abusar de su poder para dar un mitin y amenazar”

Marco lo cortó en seco: “Ha salido al estrado para hablar de las autocaravanas”.

Sales se centró en lo que tocaba. Como en tono de reconciliación, la alcaldesa le dijo después y le repitió durante la sesión lo mucho que lo apreciaba y lo valoraba, porque había aprendido mucho de él en Diputación.

Se aprobó por unanimidad, y la alcaldesa exclamó con una sonrisa: ¡No lo entiendo!

Subida de la tarifa del agua

Se aprobó después la subida de la tarifa del agua con la abstención del PP. El momento más destacable en este punto fue cuando el concejal de Podem, Fernando Navarro, avisó que tenían previsto negociar el contrato de suministro de agua durante esta legislatura.

Modificación de crédito de 1,1 millones de euros

Volvió a haber debate en relación con la modificación de crédito propuesta por el Gobierno. Aquí, Vicente Vidal, de Ciudadanos, vino a decir que estaba muy bien planteada y que todo aquel que la criticara es porque quería hacer política.

Con estos mimbres, el PP se quedaba solo si pretendía cuestionarla. Begoña Carrasco volvió a denunciar el abuso de autoridad de la alcaldesa, y posteriormente incidió en la incapacidad de gestión del Ayuntamiento por el superávit obtenido año tras año sin rebajar la presión fiscal.

El concejal de Hacienda, además de rebatir esta acusación, habló de la herencia envenenada del PP y manifestó que ninguno de los grupos de la oposición había presentado alegaciones.

Pago de facturas con reparos: “94 a 35”

Era el primero de los temas económicos que también se centraron en el pago de facturas con reparos, y en que hubo un poco más de lo mismo. La crítica de la oposición ante estos reparos, por la falta de previsión municipal, o el incumplimiento de su propio compromiso de solicitar tres presupuestos para gastos menores. Rafa Simó pidió disculpas, por un lado, con el propósito de intentar reducir estos pagos con reparos, pero por otro despidió el turno con una frase: “94 a 35”.

Y como los asistentes se quedaron a cuadros, cuando intervino en turno de réplica. Manifestó que 94 eran los millones de euros que gastó el PP en reconocimientos extraordinarios de crédito, y 34 lo que llevaban ellos.

Se aprobaron por unanimidad los reconocimientos que contaban con todos los informes favorables, y con la abstención de la oposición, los que llegaron con reparos.

Marco: “¿No me dirá que se ha sentido aludido?”

En medio de este debate, se citó lo que hacía Diputación cuando estaba Sales y éste pidió la palabra por alusiones. La alcaldesa dijo que no podía haberse sentido aludido por lo que se había dicho. Sales insistió. Marco se lo negó, y Sales avisó que la interpelaría en el último punto del pleno, Ruegos y Preguntas.a lo que Marco respondió: “¡Hágalo si quiere!”

El bulevar de las tascas, sin pena ni gloria

Así las cosas, llegaba el Despacho Extraordinario y con él la moción de Ciudadanos para convertir las tascas en un bulevar peatonal insonorizado. En la sala estaban dos de los empresarios.

Defendió la moción Alejandro Marín-Buck, quien acusó al Gobierno de pasividad por no haber dado un paso para solucionar el problema desde 2015.

Begoña Carrasco, por el PP, insistió en la necesidad de solucionar el tema y tomar medidas y ofreció su colaboración para resolver el tema sin entrar en política.

Fernando Navarro, de Podem, fue tajante al señalar, que podían montar todo el debate político que quisieran pero que por encima de todo eso estaba la situación legal. No descartó la propuesta de Ciudadanos, pero tampoco la aplaudió. Lo que se lleve a efecto deberá tener los informes técnicos favorables, dijo, y se comprometió con invitar a los grupos de la oposición a las reuniones que se mantienen para solventar este tema.

La respuesta no convenció a Ciudadanos, y Carrasco, del PP, no entró a debatir por qué no se han hecho las mediciones de los últimos años al tratarse de una zona ZAS. La portavoz del PP, en este caso, se fue por lo lírico y aprovechó la fecha para desearle a la alcaldesa que no fuera la Doña Inés del Tenorio y se atormentara por pasar a la historia por la defunción de las tascas.

Amparo Marco, respondió: “No soy doña Inés y no vivo atormentada”.

La frase provocó risas y sonrisas.

Se rechazó la moción con los votos del tripartito, como también la propuesta del PP para prolongar y ampliar el Parque Litoral a las playas del Gurugú y Serradall.

Los informes de ida y vuelta por la propuesta de bajada de impuestos

Y tuvo miga la última moción, presentada por el Partido Popular, en la que instaba al equipo de Gobierno a revisar a la baja los impuestos.

Dejando aparte si los números y los informes dan o quitan la razón, tema que necesitaría ya, de por si, un volumen completo y un estudio en profundidad, lo más llamativo fueron las formas.

Defendió la moción del PP, Juan Carlos Redondo, sacando a relucir números e informes de gestión. Le apoyó Marin Buck, que hizo suya (según el PSOE) una proclama del PP. Y le salieron a la zaga Podem y Compromís.

Fernando Navarro, de Podem, tuvo frases como que los ciudadanos pagan a gusto los impuestos para recibir servicios de calidad y llamó al PP a pronunciarse sobre la Ley Montoro, o que cuando se bajan los impuestos repercute negativamente en los proyectos sociales.

Ignasi García, de Compromís, con muy ‘mala picotá’, tiró en cara al PP la falta de preparación de sus discursos y sus números, quizá por la falta de Carlos Feliu. Corroboró las palabras de Navarro porque “a la gente no le importa contribuir si a cambio recibe servicios de calidad”. Presumió de transparencia y llamó irresponsables a Ciudadanos y al PP: “¿Señora Carrasco, cree que el ayuntamiento dispone de un caldero de oro para todas sus propuestas?”

Pero quien fue contundente en sus intervenciones, quizá no con las mejores formas, fue David Donate, que instó a Marín Buck a prepararse los temas, y visibilizó su falta de conocimiento sobre asuntos como las ordenanzas fiscales.

En cuanto a Redondo, sacó a relucir los mismos informes que había utilizado el concejal del Grupo Municipal Popular para argumentar su moción,  para explicar que el PP solo utilizaba los datos que le interesaban y obviaba las otras columnas del informe, que demuestran la buena situación económica de la ciudad y su presión fiscal.

Fue del todo demoledor y no le faltó un tono de chulería que agradó a sus compañeros del PSOE. Los concejales socialistas  se frotaban las manos y mostraban su contento ante la presumible paliza que el compañero le daba a la oposición.

Todavía hubo un turno de réplica en el que Marín-Buck salió con más o menos fortuna, y Juan Carlos Redondo, ya más inseguro, intentó mantener su defensa y rebatir a Doñate sin acabar de conseguirlo.

La moción se rechazó con los votos del tripartito.

Ruegos y Preguntas

El pleno había sido denso hasta entonces, denso, terrorífico y largo, pero aún falta el punto final, el de Ruegos y preguntas en el que volvió a estallar la tarta.

Cien millones perdidos de la subvenciónd el Ivace

Susana Fabbregat, del PP, preguntó por la pérdida de los 100.000 euros que se habían solicitado al Ivace para costear la instalación de placas solares y una estación fotovoltaica en la piscina municipal.

La alcaldesa dijo, con mucho retintín: “Eso es competencia de Deportes y el señor Braina le contestará” y recordó que no era una subvención sino un préstamo.

Y fue donde se lio. Porque Braina tiró basura a la gestión de su antecesor, Enric Porcar. Culpó al ex concejal de Deportes, de Compromís, de no haber dejado resuelto el tema. Al ex gerente del Patronato, porque las notificaciones del Ivace le llegaban a él, y en el Patronato, dijo, no se enteraron.

Pero más aún, mostró un informe del secretario del Patronato, en el que indicaba que se perdía esta subvención por no haber presentado a tiempo el proyecto técnico. ¡Y como no!, era culpa del concejal anterior a él, porque todo en el Patronato de Deportes era caótico antes de su propia llegada al cargo.

Se puede imaginar las caras que pusieron tanto Ignasi Garcia, portavoz de Compromís, como sus compañeros, Francésc Mezquita y Verónica Ruiz, que en ese momento hubieran querido comerse a Braina con patatas. Y fue peor cuando Braina presumió del ahorro para las arcas municipales, porque, como era un préstamo, hubieran tenido que devolverlo…

Uno de los proyectos estrella de Enric Porcar se había ido a la basura y Braina lo tachaba de ahorro…

La alcaldesa intentó tirar balones fuera y se comprometió a asumir ese proyecto cuando se pudiera…

Pero aquí la habilidad del Partido Popular fue completa cuando, aprovechando que todavía tenían una intervención en Ruegos y Preguntas, Toledo rogó que el portavoz de Compromís explicara si su grupo conocía este informe que acaba de mostrar Braina y explicara su versión.

García fue suave, no quería más incendios a su alrededor, pero a la vez fue claro. No, el concejal de Deportes, Omar Braina, no había facilitado ese informe a Compromís y, por tanto, lo desconocían pese a formar parte del equipo de gobierno.

Indicó, además, que le constaba que la gestión de Porcar habían sido impecable y que había dejado todo dispuesto para que el Ayuntamiento completara el procedimiento de la instalación fotovoltaica en la piscina.

Y es que, para la consecución del préstamo del Ivace, que era a coste cero, por lo que si hubiera sido positiva para Castellón, solo quedaba pendiente un paso que no podía llevar a cabo el propio patronato de Deportes, el proyecto técnico que se solicitó a otro departamento municipal, al mando del PSOE… y no se hizo.

¿Quién tuvo la culpa? ¿El otro departamento que obvió el procedimiento? ¿el nuevo concejal de Deportes que no siguió la gestión? ¿

Lo cierto es que la gestión de los procedimientos por parte del Patronato no tuvo que ser tan nefasta cuando el Ivace llegó a ingresar ese dinero en las arcas municipales. Ahora habrá que devolverlo.

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