Queda un poco más de un mes para el estreno de Ignite (28 y 29 de septiembre) plataforma internacional de referencia para la innovación cerámica, nacida del legado de 36 años de Qualicer y respaldada por la Cámara de Comercio de Castellón. En esta entrevista, Jesús Ramos, secretario general de la Cámara de Comercio de Castellón, explica cómo se ha gestado, la organización y qué significa para la provincia de Castellón

Pregunta. Después de más de tres décadas en las que Qualicer fue el gran punto de encuentro del sector, ¿por qué era el momento de crear un nuevo congreso como Ignite? ¿Qué necesidades detectaron?
Respuesta. Qualicer ha sido un pilar fundamental en la historia, la transformación y la proyección internacional del clúster cerámico de Castellón. Sin embargo, los retos del sector han cambiado drásticamente en los últimos años.
Nos encontramos en un punto de inflexión donde las prioridades del sector ya no pasan únicamente por la calidad del producto sino por afrontar desafíos urgentes como la descarbonización industrial, la transición energética, la adopción de la Inteligencia Artificial, la automatización avanzada y la búsqueda de nuevos modelos de negocio sostenibles.
Las prioridades del sector ya no pasan únicamente por la calidad del producto sino por afrontar desafíos urgentes como la descarbonización industrial
Ignite nace de esa evolución natural. Viene a convertirse en una plataforma donde el debate extraiga conclusiones que sirvan para afrontar los retos de la nueva era industrial. Era el momento de dar un paso al frente, renovar nuestro formato y ofrecer al sector una herramienta adaptada a la complejidad y velocidad del presente y el futuro.
P. Han insistido en que Ignite no nace para sustituir a Qualicer, sino con una filosofía diferente. ¿Qué encontrará un profesional que asista a Ignite que no encontraba en otros congresos?
R. Efectivamente, la diferencia de filosofía es la clave de todo este proyecto. Mientras que los formatos tradicionales ponían el foco principal en la ponencia científica individual o en la mejora incremental de los procesos productivos, Ignite está diseñado desde su concepción como un dinamizador de oportunidades.
Además de las conferencias y ponencias, hemos apostado fuertemente por mesas de debate dinámicas y multidisciplinares. A esta dinámica sumamos un espacio diseñado para el networking donde los asistentes podrán cerrar alianzas clave.
P. El congreso se estructura en torno a cinco grandes ejes: descarbonización, digitalización, sostenibilidad, geoestrategia y cerámica técnica. ¿Cuál cree que marcará con más fuerza el futuro del sector en los próximos años?
R. Resulta complicado aislar uno solo porque todos están interconectados, pero si tuviera que señalar el eje que condiciona con mayor urgencia sin duda es la descarbonización real y competitiva.
La industria cerámica europea se enfrenta al enorme reto de adaptarse a las exigencias normativas del Pacto Verde y al comercio de derechos de emisión. Sin embargo, el verdadero desafío no es solo descarbonizar la producción, sino lograr hacerlo sin perder la competitividad frente a terceros países con normativas mucho más laxas y costes energéticos sensiblemente inferiores.
Ahora bien, para que la descarbonización sea viable y eficiente, necesita apoyarse inexorablemente en la digitalización industrial y en la geopolítica, que dicta las reglas del juego en los mercados internacionales.
P. La industria cerámica vive un momento de transformación profunda, condicionado por factores energéticos, tecnológicos y geopolíticos. ¿Está preparada la industria española para afrontar este nuevo escenario?
R. La industria española, y en particular el clúster de Castellón, ha demostrado históricamente una resistencia extraordinaria, puesto que no es la primera crisis que enfrentan.
Contamos con un ecosistema maduro, un conocimiento técnico imbatible, una industria auxiliar y de fritas, esmaltes y maquinaria que es referente mundial y una capacidad de adaptación comprobada. Pero todo ello debe ir acompañado de un marco regulatorio que acompañe la transición energética y una apuesta firme por la inversión tecnológica.
En ese sentido, nuestro sector está demostrando una valentía enorme al asumir la descarbonización y la digitalización como palancas de futuro, pero necesitamos foros como Ignite para alinear las hojas de ruta, transferir investigación a la planta productiva y exigir las condiciones de contorno necesarias.

P. La inteligencia artificial tendrá un papel destacado en Ignite. ¿En qué aspectos cree que esta tecnología puede transformar realmente la fabricación cerámica y qué oportunidades ofrece especialmente a las pymes?
R. La inteligencia artificial ha llegado para convertirse en un factor de competitividad directa en la planta de fabricación. En el sector cerámico, su impacto va a ser transformador en tres áreas clave: la optimización del proceso productivo, el control de calidad en tiempo real y la eficiencia energética.
En Ignite lo que queremos mostrar es que la inteligencia artificial es una herramienta accesible pensada para elevar la competitividad de todo el tejido empresarial de Castellón, y en especial de la industria cerámica.
P. Castellón es un referente mundial en producción cerámica. ¿Puede Ignite contribuir también a reforzar el posicionamiento internacional de la provincia como polo de conocimiento e innovación?
R. Sin duda alguna. Castellón ya no necesita demostrar al mundo que sabe fabricar la mejor cerámica con los mayores estándares de calidad y diseño, porque eso es una realidad reconocida globalmente. Sin embargo, en el mapa internacional actual, ser un polo de fabricación ya no es suficiente si no va unido a ser el epicentro del conocimiento, la investigación y la tecnología disruptiva.
Ignite nace para elevar ese posicionamiento y consolidar a nuestra provincia como el laboratorio mundial donde se piensa, se debate y se diseña la cerámica del futuro. Pasamos de ser un referente producto, a liderar la agenda global del conocimiento y la transformación industrial de la cerámica.
Ignite nace para consolidar a nuestra provincia como el laboratorio mundial donde se piensa, se debate y se diseña la cerámica del futuro
P. Uno de los objetivos del congreso es conectar la investigación con la empresa. Tradicionalmente se ha hablado de la dificultad para trasladar los avances científicos al mercado. ¿Cómo pretende Ignite acortar esa distancia?
R. En Ignite el rigor científico está orientado a resolver retos operativos e inmediatos de la industria. No buscamos la divulgación teórica sino la presentación de soluciones aplicadas y viables a escala industrial.
Además, disponer de un espacio de networking diseñado específicamente con este propósito será una oportunidad de oro para que las empresas puedan dialogar cara a cara, de forma distendida y sin barreras, con los propios ponentes y conferenciantes tras sus intervenciones. Queremos que la conversación continúe en el área de trabajo, resolviendo dudas concretas y explorando vías de colaboración real.
P. El congreso contará con participantes de quince países. ¿Qué aporta esa dimensión internacional y qué puede aprender el sector cerámico castellonense de otras experiencias?
R. Tener a quince países representados en este congreso nos aporta, sobre todo, perspectiva real. Castellón es un referente mundial indiscutible en cerámica, de eso no hay duda, pero el liderazgo se demuestra escuchando y aprendiendo de lo que hacen otros.
Tener a quince países representados en este congreso nos aporta, sobre todo, perspectiva real
Esa dimensión internacional nos permite traer el conocimiento global directamente a casa. Es la oportunidad perfecta para ver cómo están resolviendo la transición energética en otros clústeres, qué soluciones aplican contra los costes de descarbonización o cómo están usando la inteligencia artificial en plantas industriales fuera de nuestras fronteras.
Se trata de un intercambio bidireccional donde mostramos todo nuestro potencial, pero también nos empapamos de las mejores ideas del mundo para anticiparnos y tomar mejores decisiones en nuestras empresas.
P. Además de las grandes empresas, han querido implicar a pymes, investigadores y estudiantes. ¿Por qué era importante abrir el congreso a perfiles tan diversos?
R. El clúster cerámico de Castellón es un ecosistema vivo donde cada pieza cuenta y cumple un papel esencial. Si dejamos fuera a las pymes, nos dejamos a la mayor parte del tejido empresarial de nuestra provincia, que es precisamente el que necesita herramientas pragmáticas y accesibles para no quedarse atrás en los retos del presente. Por otro lado, los investigadores son la fuente del conocimiento y de las soluciones técnicas del mañana, mientras que los estudiantes y jóvenes talentos son, literalmente, el relevo generacional que va a liderar y transformar estas plantas en los próximos años.
P. La sostenibilidad y la descarbonización ya no son solo una exigencia normativa, sino también un factor de competitividad. ¿Qué ejemplos de innovación podremos conocer durante el congreso en este ámbito?
R. En Ignite nos hemos propuesto mostrar soluciones muy concretas que las empresas pueden entender y aplicar. Durante el congreso veremos avances muy claros. Por ejemplo, contaremos con expertos de universidades y centros tecnológicos de Portugal que nos mostrarán cómo se están adaptando ya los quemadores de los hornos para que funcionen con hidrógeno en lugar de gas, o cómo usar simulaciones por ordenador para repartir mejor el calor en los hornos y consumir mucha menos energía.
También descubriremos proyectos sobre el uso de la electricidad en la cocción para reducir el uso de fósiles, o cómo rediseñar la forma de fabricar para aprovechar mejor los materiales y generar cero residuos, entre muchas otras ponencias de los diferentes ejes temáticos.
P. La geopolítica ha pasado a influir directamente en la industria, desde el coste de la energía hasta el acceso a materias primas. ¿Cómo puede un congreso como Ignite ayudar a las empresas a anticiparse a estos cambios?
R. Hoy en día, estar al día en geopolítica es clave. Por eso, este congreso cuenta con esta temática como uno de los cinco ejes. Creemos que es de vital importancia que las empresas conozcan los escenarios geopolíticos, las nuevas normativas y todos los riesgos que pueden generar estos cambios en el tablero mundial para que puedan, en la medida de lo posible, anticiparse a los cambios.
Pero sobre todo, Ignite aporta alternativas concretas para ganar independencia. Hablar de descarbonización, de buscar proveedores más cercanos o de diversificar fuentes de energía no es solo una cuestión ambiental. Si reducimos la dependencia del gas o diversificamos nuestras materias primas, seremos mucho menos vulnerables a las crisis internacionales.
P. Desde la Cámara de Comercio llevan años trabajando junto al sector. ¿Qué percepción tienen hoy del estado de ánimo de las empresas?
R. Las empresas del sector cerámico son plenamente conscientes del contexto tan complejo en el que nos movemos. Han sido años muy duros encadenando la escalada de costes energéticos, la inflación de las materias primas y la ralentización de algunos mercados internacionales clave.
Sin embargo, lo que percibimos desde la Cámara día a día no es un sector parado ni de brazos cruzados. Todo lo contrario: hay una determinación enorme por salir adelante. El empresario azulejero de nuestra provincia lleva en su ADN la capacidad de resistir, adaptarse y reinventarse.
El empresario azulejero de nuestra provincia lleva en su ADN la capacidad de resistir, adaptarse y reinventarse
P. Si dentro de cinco años miráramos atrás, ¿qué le gustaría que se dijera de la primera edición de Ignite? ¿Cuál sería el mejor indicador de que este proyecto ha cumplido su misión?
R. Me encantaría que se recordara esta primera edición como el momento en el que el sector volvió a dar un golpe sobre la mesa y decidió adelantarse al futuro. Que se diga que en Ignite no veníamos solo a hablar de lo bien que hacemos las cosas en Castellón, sino a encender la mecha de una nueva etapa de transformación real, valiente y necesaria.
Si logramos que la gente recuerde esta primera edición como el punto de inflexión donde la investigación se conectó de verdad con la empresa y donde Castellón afianzó su liderazgo mundial no solo como productor, sino como el gran polo de innovación del sector, habremos cumplido nuestro objetivo con creces.
este congreso es el sitio donde se va a decidir hacia dónde va nuestro sector
P. ¿Qué mensaje le enviaría a las empresas, investigadores y jóvenes profesionales que todavía dudan sobre asistir a Ignite? ¿Por qué considera que este congreso puede marcar un antes y un después para el futuro de la industria cerámica?
R. Les diría que no se lo piensen porque este congreso es el sitio donde se va a decidir hacia dónde va nuestro sector. La cerámica está cambiando, y los cambios es mejor liderarlos. Ignite ha llegado para ser una plataforma de intercambio de conocimiento y creación de conexiones entre empresas, conferenciantes, investigadores…









































