La energética eleva un 22 % su beneficio neto gracias al impulso de las redes en Reino Unido, EE. UU. y Brasil y mantiene sus previsiones para 2026
Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 4.340 millones de euros en el primer semestre de 2026, lo que supone un incremento del 22 % respecto al mismo periodo del año anterior. Descontando las plusvalías por la venta de centrales térmicas en México, el beneficio neto ajustado creció un 8 %, porcentaje que se elevaría al 14 % sin el efecto del tipo de cambio.
La compañía incrementó sus inversiones un 25 %, hasta alcanzar los 7.000 millones de euros, con más del 70 % del capital destinado a proyectos en Reino Unido, Estados Unidos y Brasil. El mayor esfuerzo inversor se concentró en el negocio de redes, que absorbió cerca de 4.400 millones de euros, un 42 % más que un año antes y equivalente a dos tercios de toda la inversión realizada.
Los activos regulados de redes alcanzaron casi 55.000 millones de euros, con aumentos del 11 % en Reino Unido, del 12 % en Estados Unidos y del 18 % en Brasil. De ese volumen, 40.000 millones corresponden a distribución y 15.000 millones a transporte, segmento que registró un crecimiento del 30 % en el último año.
En generación eléctrica, Iberdrola invirtió más de 2.200 millones de euros, principalmente en proyectos de energía eólica terrestre y marina. Durante el semestre incorporó 1.600 megavatios (MW) de nueva capacidad y prevé poner en marcha otros 2.100 MW antes de finalizar el año. Además, la compañía dispone de proyectos maduros para añadir 15.500 MW entre 2025 y 2030.
El EBITDA ajustado alcanzó los 8.050 millones de euros, un 7 % más que en el mismo periodo de 2025. El negocio de redes elevó su resultado un 13 %, impulsado por el nuevo marco regulatorio del transporte en Reino Unido, la interconexión NECEC en Estados Unidos y la mejora de las tarifas en los distintos mercados. Por su parte, el área de generación y clientes incrementó su EBITDA un 1 % gracias a la mayor producción en Reino Unido, Estados Unidos, Europa continental y Australia.
La compañía también destacó su solidez financiera, con una liquidez de 21.500 millones de euros, suficiente para cubrir 22 meses de necesidades de financiación, y mantener una calificación crediticia en línea con el nivel BBB+.
En materia de retribución al accionista, Iberdrola abonará 4.500 millones de euros en dividendos con cargo al ejercicio 2025, un 12 % más que el año anterior. El dividendo total asciende a 0,685 euros por acción, de los que 0,427 euros se pagarán el próximo 27 de julio.
La energética confirmó, además, sus previsiones para 2026 y mantiene el objetivo de lograr un crecimiento superior al 8 % del beneficio neto ajustado, apoyado en la expansión del negocio de redes, la entrada en operación de nueva capacidad de generación y las mejoras de eficiencia derivadas de la aplicación de la inteligencia artificial.









































