Histórico reencuentro en La Salzadella: el legado de los indianos revive en el 75 aniversario de la Plaza México

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Más de 80 descendientes llegados de todo el planeta asisten a los multitudinos actos centrales del 75 aniversario de este emblemático espacio público en honor a los indianos Daniel Montull y Tomás Molins

El pequeño municipio de La Salzadella se ha convertido durante este largo fin de semana en el epicentro de la emoción y el reencuentro histórico. ¿Qué ha ocurrido? La localidad castellonense ha celebrado los actos centrales del 75 aniversario de la Plaza México, rindiendo un tributo sin precedentes a sus dos hijos predilectos más ilustres: Daniel Montull y Tomás Molins. Esta conmemoración oficial ha logrado congregar a más de 80 familiares directos de los homenajeados venidos de diversos rincones de España y del mundo entero. Entre la comitiva internacional ha destacado la presencia de más de 30 descendientes de Montull que han viajado expresamente desde México para fundirse en un emotivo abrazo con el pueblo de sus antepasados.

¿Cuándo y dónde han tenido lugar los festejos? El amplio y variado programa de actividades se ha desarrollado de forma ininterrumpida del 9 al 12 de octubre, coincidiendo estratégicamente con las jornadas del puente festivo. La población entera y los numerosos visitantes se han volcado por completo en las calles, convirtiendo cada rincón de la localidad en un escenario vivo de convivencia. Los actos han combinado con maestría la memoria institucional, la cultura popular, la música de banda, las tradiciones religiosas y el ocio gastronómico para dar forma a la efeméride más multitudinaria de toda la programación anual.

El esfuerzo colectivo de un pueblo agradecido

¿Por qué se construyó este rincón tan querido? Para entender el origen de este homenaje hay que remontarse al año 1951, fecha en la que se inauguró de forma oficial la Plaza México. Este hito urbano fue posible gracias a la generosa aportación económica de Montull y Molins, sumada a diversas donaciones clave de empresas mexicanas. Sin embargo, el verdadero motor de la obra fue el propio vecindario de La Salzadella, que levantó el recinto aportando su mano de obra a través del tradicional xjornal de vilax. Gracias al esfuerzo coordinado de todas las partes, el municipio logró transformar una antigua balsa de agua de escorrentía en el espacio más representativo, estético y querido de la localidad.

El arranque oficial de la festividad comenzó la noche del viernes 9 de octubre con un gran ambiente vecinal tras la decoración ornamental de las calles principales. Para abrir el apetito de los asistentes, se organizó una multitudinaria cena de xpa i portax en un clima de absoluta hermandad. La velada nocturna estuvo amenizada por el vibrante concierto del grupo xPuro Relajox, que hizo cantar y bailar a los presentes, preparando el terreno para las intensas jornadas institucionales que estaban por llegar el fin de semana.

Un recorrido por las raíces de los indianos

La jornada del sábado 10 de octubre concentró el grueso de los actos oficiales de carácter institucional, abriendo la mañana con una recepción oficial a las familias de Tomás Molins y Daniel Montull en la misma plaza. Acompañados en todo momento por las melodías de la Unión Musical de la Salzadella, las autoridades y los vecinos recorrieron el casco urbano para inaugurar varias placas honoríficas en los inmuebles natales de los próceres. El momento más cultural llegó con la visita guiada al Espai Mèxic, el Centro de Interpretación de los Indianos ubicado en la antigua Casa Abadía, un proyecto que cuenta con el respaldo de la parroquia, el Obispado de Tortosa, la Universitat Politècnica de València, la Universitat Jaume I y la Diputación de Castellón.

Uno de los espectáculos más visuales de la jornada fue el tradicional xBall de Plaçax, donde más de 15 parejas locales bailaron con trajes regionales de forma excepcional en la propia Plaza México para realzar el valor monumental del entorno. A mediodía, el banquete colectivo reuniendo a centenares de comensales en torno a una espectacular xollax tradicional de La Salzadella. Durante los discursos de los postres, Tomás Molins (hijo) y los nietos Daniel y Lucila Servitje Montull expresaron su profunda felicidad al comprobar que el pueblo natal de sus familias sigue mostrando xun inmenso cariño y respeto hacia sus raíces colonialesx.

Tradición, fuego y xchocolatadax popular

El domingo 11 de octubre la actividad comenzó temprano con la celebración de una misa solemne en honor a los benefactores, oficiada en un templo repleto y armonizada por el Cor Parroquial Sant Blai junto al grupo de Guitarres la Candelera. Al finalizar el oficio religioso, la marea humana se desplazó en pasacalles hacia la plaza para disfrutar de un vermut popular masivo. El punto álgido del ruido y la pólvora llegó justo a mediodía con el disparo de una potente mascletá patrocinada por la Diputación provincial, que hizo vibrar el suelo del municipio y desató los aplausos de la comitiva mexicana.

Por la tarde, los organizadores revivieron una de las costumbres más entrañables del municipio al convocar una gran chocolatada popular para todos los niños y adultos. Este dulce acto sirvió para recordar xlas afectuosas meriendas que organizaba Tomás Molins cada vez que regresaba de América para visitar a sus paisanosx. Los recuerdos de aquellas visitas infantiles de mediados del siglo pasado marcaron las conversaciones de una tarde cargada de nostalgia, anécdotas y un profundo orgullo por el patrimonio intangible heredado.

Broche de oro con arte y teatro

Las cuatro jornadas de celebración concluyeron por todo lo alto el lunes 12 de octubre, coincidiendo con el día festivo nacional. La mañana estuvo dedicada al arte y a la participación de los más jóvenes mediante una animada jornada de dibujo al aire libre pensada para todas las edades. El broche de oro cultural lo puso una original visita teatralizada de época que recreó con rigor y humor la espectacular llegada de los indianos a La Salzadella en sus antiguos viajes coloniales, seguida de una divertida y didáctica gymkana infantil centrada en resolver enigmas históricos sobre la plaza.

¿Cómo se ha logrado este éxito rotundo? Todo el tejido asociativo del municipio se unió desde hace meses en una comisión organizadora única para coordinar cada detalle de este hito histórico. Gracias a la implicación altruista de los residentes y al soporte del Ayuntamiento de La Salzadella, la localidad ha demostrado cómo el legado de la emigración sigue vivo. El aniversario de la Plaza México no ha sido solo una mirada al pasado, sino la confirmación de que este espacio sigue siendo el símbolo indiscutible de una historia compartida entre dos tierras unidas por el Atlántico.