Gobernar es, ante todo, asumir la responsabilidad de gestionar con rigor cada euro público pensando siempre en el bienestar de nuestros vecinos. Esa es la premisa que guía cada decisión que adoptamos en el Ayuntamiento de Almassora y que queda reflejada en el Plan Anual de Contratación 2026, una herramienta estratégica que movilizará más de 25 millones de euros en grandes contratos clave para mejorar los servicios públicos.
Detrás de cada cifra hay una prioridad clara: ofrecer mejores servicios, más eficientes y adaptados a las necesidades reales de la ciudadanía. El nuevo contrato de recogida y transporte de residuos, el mantenimiento de nuestras zonas verdes, la asistencia técnica municipal, el control de accesos de instalaciones deportivas o el servicio de socorrismo en la playa no son simples expedientes administrativos. Son actuaciones que influyen directamente en la calidad de vida de nuestros vecinos.
Una gestión eficaz no se improvisa. Se planifica. Y planificar significa anticiparse, ordenar prioridades, optimizar recursos y garantizar la máxima transparencia. Los datos demuestran que estamos avanzando en esa dirección, ya que hemos incrementado el grado de ejecución del plan y, de forma muy significativa, hemos reducido la contratación menor. Esto supone más concurrencia, más seguridad jurídica y un uso más responsable del dinero público.
Apostamos por procedimientos abiertos, competitivos y transparentes, donde más empresas puedan participar y donde cada adjudicación esté respaldada por criterios objetivos y claros. Esa es la base de una administración moderna y comprometida con la rendición de cuentas.
Pero más allá de la eficiencia administrativa, lo verdaderamente importante es el impacto social. Un mejor servicio de recogida de residuos significa calles más limpias y sostenibles. Un mantenimiento adecuado de la jardinería supone espacios públicos más cuidados y agradables para el encuentro. Una buena gestión de las instalaciones deportivas y de la seguridad en la playa se traduce en bienestar, salud y tranquilidad para los almassorins.
Nuestra forma de gobernar tiene un eje central: las personas. Cada contrato, cada licitación y cada decisión presupuestaria tiene como objetivo final mejorar el día a día de los almassorins. Seguiremos trabajando con responsabilidad, planificación y transparencia. Porque cuando se gestiona con rigor y vocación de servicio público, los resultados llegan. Y cuando los resultados llegan, quien verdaderamente gana es Almassora.
















