El primer concurso ha quedado desierto, por lo que el Ayuntamiento modificará las condiciones para rediseñar el espacio a semejanza de los quioscos de las plazas de la Paz o del Real
El Grao de se queda, por el momento, sin su anhelado quiosco. Y es que la licitación para explotar el espacio durante los meses de verano como local de venta de prensa y helados ha quedado desierta al no ‘seducir’ esta propuesta a ninguna empresa.
Por ello, el Ayuntamiento volverá a sacar a licitación la explotación de este nuevo quiosco, que se ubicará en el Jardín del Puerto, aunque lo hará con importantes modificaciones para hacer más atractiva la concesión y conseguir, por fin, reabrir un espacio que lleva años en desuso.
De esta manera, el consistorio ha optado por rediseñar el proyecto para ampliar las posibilidades de explotación del quiosco. La principal novedad será la habilitación de un baño, una actuación imprescindible para que el establecimiento pueda disponer de terraza y ofrecer un servicio de cafetería con una carta más amplia, siguiendo el modelo de otros quioscos municipales que funcionan desde hace años en la ciudad, como los de la plaza de la Paz, la plaza del Real o el parque Ribalta.
La previsión es que en los próximos meses se ejecuten las obras para instalar el baño, que supone el paso previo para la publicación del nuevo contrato. Con esta mejora, el Ayuntamiento busca convertir el espacio en un punto de encuentro para vecinos y visitantes, con mayor capacidad de servicio y una oferta de restauración más completa.
La teniente de alcalde del Grao, Ester Giner, ha avanzado que la intención del consistorio es que la nueva licitación esté preparada de cara al mes de octubre, y confía en que las nuevas condiciones resulten más atractivas para las empresas interesadas con el objetivo de recuperar la actividad en este emblemático espacio del distrito marítimo.
Cesión del espacio por un periodo de 20 años
Cabe recordar que esta actuación será posible después de que la Autoridad Portuaria haya cedido al Ayuntamiento, de manera gratuita y por un periodo de 20 años, el uso de la parcela del Jardín del Puerto para el fomento y desarrollo de actividades culturales, cívicas, sociales y otras de utilidad pública.







































