La Guardia Civil arrestó al conductor, de nacionalidad bielorrusa, después de interceptar el vehículo cuando circulaba en zigzag por la autovía a la altura de Segorbe
La Guardia Civil ha detenido a un conductor de 46 años y nacionalidad bielorrusa como presunto autor de un delito contra la seguridad vial tras ser sorprendido conduciendo un vehículo articulado con una tasa de alcohol ocho veces superior a la permitida para conductores profesionales.
Los hechos ocurrieron sobre las 21.30 horas del pasado 13 de julio en la autovía A-23 (Sagunto-Jaca), a la altura del kilómetro 25, en sentido Teruel, dentro del término de Segorbe (Castellón).
Circulaba en zigzag e invadía ambos carriles
Según ha informado la Guardia Civil, agentes del Subsector de Tráfico de Castellón detectaron el camión circulando en zigzag, invadiendo los dos carriles de circulación y los arcenes.
Los agentes siguieron al vehículo durante varios kilómetros hasta conseguir detenerlo y apartarlo de la calzada en condiciones de seguridad.
Tras identificar al conductor, apreciaron síntomas evidentes de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas y le practicaron la prueba de alcoholemia.
Ocho veces la tasa máxima para profesionales
La prueba arrojó un resultado ocho veces superior al límite legal establecido para conductores profesionales, fijado en 0,15 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, según la información facilitada por la Guardia Civil.
El conductor fue detenido y puesto a disposición judicial al no poder acreditar un domicilio en España.
Posibles penas
El delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, tipificado en el artículo 379.2 del Código Penal, puede castigarse con penas de prisión de tres a seis meses, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Además, conlleva la retirada del permiso de conducir por un periodo de entre uno y cuatro años.
La Guardia Civil recuerda los riesgos del alcohol al volante
La Guardia Civil insiste en que el consumo de alcohol reduce la capacidad de percepción, coordinación y reacción del conductor, incrementando el riesgo de sufrir o provocar un accidente de tráfico.







































