Esta deficiencia ya había sido advertida el pasado 13 de marzo, aunque la situación se agravó el lunes, cuando uno de los inquilinos escuchó un fuerte crujido
Los vecinos del número 28 de la calle Herrero de Castelló han sido desalojados tras la rotura de un tabique que afecta a las viviendas del segundo y tercer piso de este edificio, que cuenta con 16 inmuebles distribuidos en ocho alturas.
Fueron los propios residentes quienes alertaron al servicio de bomberos al detectar importantes grietas en el hueco de la escalera. Según ha podido saber este periódico, estas deficiencias ya habían sido advertidas el pasado 13 de marzo, aunque la situación se agravó el lunes, cuando uno de los inquilinos escuchó un fuerte crujido.
Hasta el lugar se desplazaron efectivos del cuerpo municipal de bomberos, agentes de la Policía Local, brigadas municipales y un arquitecto del Ayuntamiento, que tras evaluar el estado del inmueble determinó su desalojo ante el elevado riesgo estructural.
El área de Servicios Sociales ha realojado a siete personas afectadas, proporcionándoles una solución habitacional, mientras que el resto de vecinos ha pasado la noche en casas de familiares u otras viviendas.
Por el momento, el edificio (que data de 1966) permanece precintado a la espera de que la comunidad de propietarios encargue con urgencia una inspección técnica que permita determinar las actuaciones necesarias para garantizar la seguridad del inmueble y posibilitar el regreso de los residentes a sus hogares.











































