Los residentes reclaman al Ayuntamiento y a la Generalitat medidas urgentes para reforzar la seguridad y evitar nuevas ocupaciones en inmuebles de titularidad pública
Los vecinos del Racó de Natora, en Castellón, han denunciado un incremento de la inseguridad en el barrio que atribuyen a las ocupaciones de varias viviendas expropiadas para la futura Ronda Oeste y a distintos episodios de robos e intentos de acceso a estos inmuebles. Los residentes solicitan una actuación coordinada de las administraciones para evitar nuevas ocupaciones y reforzar la vigilancia en la zona.
Según explican en un comunicado, durante las últimas semanas se han sucedido diversos incidentes que, a su juicio, evidencian un deterioro de la seguridad. Los vecinos aseguran que han trasladado estos hechos tanto a la Policía Local como a la Policía Nacional y a responsables municipales, aunque consideran que las medidas adoptadas hasta el momento han resultado insuficientes.
Cronología de los incidentes
El comunicado sitúa el inicio de esta situación el 19 de junio, cuando, según los residentes, varias personas accedieron a una vivienda expropiada situada en la Vía Natora, pese a los avisos realizados a las autoridades. Los vecinos sostienen que entre los ocupantes habría menores de edad y piden que los servicios competentes evalúen su situación conforme a la legislación de protección de la infancia.
Dos días después, el 21 de junio, el barrio registró un robo en una vivienda particular, un hecho que, según los vecinos, incrementó la preocupación entre las familias residentes.
Entre el 25 y el 29 de junio, los residentes aseguran que detectaron nuevos intentos de acceso a otras viviendas expropiadas, con daños en los cerramientos y actuaciones posteriores de las brigadas municipales para volver a tapiar los inmuebles. También indican que la Policía Nacional identificó a una persona dentro de una de las parcelas afectadas.
Críticas por la gestión administrativa
Los vecinos cuestionan la respuesta ofrecida por las administraciones sobre la titularidad de las viviendas. Según exponen, algunos agentes y representantes municipales les indicaron que determinados inmuebles no pertenecen al Ayuntamiento, sino a la administración autonómica encargada de ejecutar la futura infraestructura.
El colectivo considera que esta circunstancia no debería impedir la coordinación entre administraciones para garantizar la custodia de unas viviendas actualmente vacías y evitar que se conviertan en focos de ocupación o de actividad delictiva.
Preocupación por el futuro de la Ronda Oeste
Además de la situación de seguridad, los residentes lamentan la falta de información sobre el desarrollo de la Ronda Oeste, especialmente en lo relativo a la integración del barrio con la futura infraestructura y los accesos previstos desde la avenida de l'Alcora.
A su juicio, la ausencia de respuestas sobre el proyecto urbanístico se suma al abandono que denuncian respecto a las viviendas expropiadas.
Las peticiones del vecindario
Entre las medidas planteadas por los vecinos figuran el derribo de las viviendas expropiadas que permanezcan sin uso, una mayor presencia policial, la actuación de los servicios jurídicos para denunciar posibles usurpaciones y una mayor coordinación entre Ayuntamiento, Generalitat, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y Servicios Sociales.
El colectivo afirma que mantiene su disposición a colaborar con las administraciones para encontrar una solución y solicita conocer un plan de actuación que permita reducir la inseguridad y ofrecer respuestas al barrio.
Las viviendas a las que hace referencia el comunicado fueron expropiadas con motivo del proyecto de la Ronda Oeste de Castellón. La ejecución de esta infraestructura permanece pendiente en distintos tramos, mientras algunos inmuebles continúan desocupados.







































