CSIF reclama reforzar la atención al alumnado enfermo

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El sindicato propone rebajar el periodo mínimo para acceder a este servicio y plantea mejoras en Educación Especial, plantillas y reducción de ratios

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha solicitado a la Conselleria de Educación reducir de dos meses a uno el periodo mínimo para que el alumnado enfermo pueda acceder a la atención educativa domiciliaria, al considerar que el plazo actual puede provocar una importante pérdida de aprendizaje y de vinculación con el centro educativo.

El sindicato ha trasladado esta propuesta en la Mesa Sectorial de Educación junto a otras medidas dirigidas a mejorar tanto la atención domiciliaria como la hospitalaria, dos servicios destinados a garantizar la continuidad educativa del alumnado durante periodos de enfermedad o convalecencia.

CSIF ha recordado que el pasado curso el número de alumnos atendidos en sus domicilios aumentó un 10 % hasta situarse en torno a los 300, mientras que la Conselleria registró 6.839 atenciones educativas hospitalarias, prestadas por 35 docentes en hospitales de la Comunitat Valenciana.

Entre sus propuestas, la organización sindical también plantea que los nombramientos del profesorado encargado de la atención domiciliaria se prolonguen hasta el 31 de agosto, con el objetivo de garantizar la continuidad del personal docente, favorecer su especialización y facilitar la coordinación, la elaboración de memorias y la preparación del siguiente curso escolar.

En materia de Educación Especial y de las Unidades Específicas en Centros Ordinarios (UECO), CSIF reclama una reducción de las ratios, que las plantillas de Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje y personal educador estén completas desde el 1 de septiembre, así como la implantación de espacios de regulación sensorial para alumnado con TEA y protocolos específicos para prevenir y actuar ante posibles agresiones.

El sindicato también solicita reforzar las plantillas de los Centros de Educación Especial, reducir la carga burocrática del profesorado para que pueda centrarse en su labor educativa y aplicar una reducción de la jornada lectiva, sin merma salarial, al personal mayor de 55 años, debido a las especiales exigencias físicas, emocionales y psicológicas que conlleva el trabajo en estos centros.