El club califica de "inaceptables" los incidentes violentos del pasado martes y suspenderá los abonos de los implicados de forma inmediata por un mínimo de una temporada
El CD Castellón ha emitido un comunicado oficial para condenar con firmeza los incidentes violentos que se registraron en las inmediaciones del UD Almería Stadium el pasado martes, 9 de junio.
Los altercados se produjeron justo después de la disputa del partido de vuelta de las semifinales del play-off de ascenso a LaLiga EA Sports.
La entidad castellonense ha anunciado que tomará medidas disciplinarias severas y que suspenderá el abono de forma inmediata a todas las personas implicadas que resulten identificadas.
Sanciones contundentes para los implicados
La dirección del club albinegro ha detallado que la suspensión del abono tendrá una duración mínima de una temporada completa. Asimismo, la institución no descarta endurecer el castigo y contempla la posibilidad de que esta medida de expulsión adquiera un carácter permanente una vez que se esclarezcan todos los hechos de la investigación.
Desde el CD Castellón han enfatizado que estos comportamientos resultan totalmente intolerables. Según explica la entidad en su nota oficial, este tipo de conductas no representan en ningún caso los valores fundamentales que definen la historia del club ni tampoco el comportamiento general de su masa social y afición.
Compromiso con los valores del fútbol
El comunicado concluye con un mensaje que apela a la verdadera esencia del deporte, donde se recuerda que el fútbol significa pasión y nunca violencia. La entidad castellonense ha reafirmado su compromiso para mantener el trabajo constante en favor de la seguridad, con el firme objetivo de garantizar que los aficionados albinegros mantengan siempre una conducta que sirva como ejemplo de respeto en todos los estadios.
La contundente reacción del CD Castellón busca cortar de raíz cualquier atisbo de violencia en su entorno más cercano. Al aplicar una política de tolerancia cero y proponer sanciones que van desde el año de suspensión hasta la expulsión definitiva, el club no solo protege su imagen institucional en un momento deportivo crucial como el play-off de ascenso, sino que también envía un mensaje rotundo a toda la categoría: el vandalismo no tiene cabida en el fútbol.





































