Susana Ros. Diputada socialista por Castellón en el Congreso.
Siempre es una buena noticia que baje el paro y este mes lo ha sido sin duda, sobre todo para quienes no tenían trabajo y lo han conseguido. El último dato del paro de noviembre puede resultar aparentar un alivio: 25.000 parados menos, pero lo cierto es que se ha seguido destruyendo empleo en España: casi 67.000. Lo que dicen estos datos, pues, es que no hay más gente trabajando, sino todo lo contrario. Por tanto, aunque podría decirse que estos datos dan una señal buena (siempre lo es que baje el paro, aunque sea poco) y una mala, porque cada afiliación media menos a la Seguridad Social es un empleo que se ha perdido. En nuestra provincia también.
Dicho esto, la altísima tasa de paro que padece España actualmente obliga a tod@s a ser muy prudentes en la valoración de los datos de paro mensuales. Y al Gobierno más que a nadie. Lamentablemente los datos de hoy siguen siendo muy preocupantes y tienen más de malo que de bueno. Reflejan que se mantiene la destrucción de empleo en España un mes más. Se vuelve a confirmar que el poco empleo que hay es precario: el 92% de los contratos firmados en noviembre son temporales. Y la contratación indefinida ha caído también en este mes otro 6%.
En España hay ahora 400.000 parados más de los que Rajoy se encontró. Exactamente 388.446 parados más que los que había en noviembre del año 2011. La afiliación ha caído menos que en 2012 y 2011, pero más que en 2009 y 2010.
Desde que gobierna el PP la vida es más cara, el empleo más precario y escaso, el despido más barato y los impuestos más altos. Todas las subidas que eran transitorias, se consolidan y algunas se incrementan.
La tasa de paro en el 2014 se prevé 3 puntos superior a la que Rajoy se encontró cuando llegó a la Moncloa. Y la inversión en Fomento del Empleo en los Presupuestos disminuye un 44%, 3.255 millones de euros menos. Como también las prestaciones por desempleo que sufren un recorte de más de 750 millones de euros desde 2011. En una provincia como Castellón donde nos situamos en el 30% de desempleo es preocupante y alarmante.
El Gobierno debe ser muy prudente y no levantar falsas expectativas a esos 6 millones de ciudadan@s en España, cuya principal preocupación y acuciante necesidad es encontrar un trabajo. Las políticas activas de empleo han desaparecido de la hoja de ruta política del PP. Supone un gran riesgo para paliar los grandes impactos de desempleo.


























