La capital de la Plana se convierte en una de las primeras ciudades de España en aplicar este exigente protocolo internacional que garantiza la máxima calidad del suministro
Castellón da un paso adelante en la garantía de calidad del agua que suministra a su ciudadanía con la obtención de la certificación ISO 22000 en su servicio de abastecimiento, gestionado en la ciudad de la mano del Ayuntamiento de Castellón y Facsa. Esta acreditación, concedida por la entidad SGS International Certification Services Ibérica, convierte a la capital de la Plana en una de las primeras ciudades de España en aplicar esta exigente norma internacional al ámbito del agua potable.
La alcaldesa de Castellón ha destacado que “pocas gestoras cuentan con este aval de seguridad alimentaria, lo que sitúa a Castellón y a Facsa a la cabeza de la gestión segura y avanzada del ciclo integral del agua a nivel nacional y traslada el compromiso de calidad y confianza hacia los vecinos”.
Carrasco también ha hecho hincapié en que “este reconocimiento refleja el compromiso del Ayuntamiento de Castellón y de Facsa con la calidad del agua, la sostenibilidad y la excelencia en la prestación del servicio, consolidando un modelo de gestión moderno y preparado para los retos sanitarios y medioambientales del presente y del futuro”.
La ISO 22000, inicialmente desarrollada para garantizar la seguridad alimentaria, ha sido adaptada con éxito al ámbito del agua potable, permitiendo garantizar su inocuidad a lo largo de todo el proceso -desde su captación hasta que llega al grifo-. Esta certificación refuerza la seguridad del suministro mediante un enfoque preventivo basado en el análisis de riesgos, y contempla además medidas específicas frente a amenazas intencionadas, como sabotajes o accesos no autorizados.
Seguridad reforzada frente a amenazas intencionadas
Uno de los aspectos más destacados de esta certificación es la incorporación de un sistema de defensa específico frente a posibles amenazas, tanto accidentales como deliberadas. La norma establece protocolos para prevenir y actuar ante actos de sabotaje, contaminaciones intencionadas o accesos no autorizados, reforzando así la seguridad integral del servicio. Este nivel de protección, relevante en el ámbito del agua potable, convierte el sistema de abastecimiento de Castellón en uno de los más seguros del país.
Prevención como eje del control de la calidad
La certificación ISO 22000 introduce un modelo de gestión basado en la prevención, donde el análisis de riesgos y puntos críticos de control se convierte en una herramienta clave para garantizar la inocuidad del agua. Gracias a este enfoque, se detectan posibles amenazas antes de que lleguen al consumidor, permitiendo actuar de forma anticipada y eficiente.
Pascual Maximino, director del Área de Abastecimiento de Facsa, ha destacado también que “la implantación y certificación de esta norma ha permitido revisar y optimizar los procesos de control de calidad del agua que suministramos a la ciudad de Castellón, y abre la puerta a extender este modelo al resto de servicios que gestionamos”.




































