Rafa Cerdá Torres. Abogado.
A las alturas del mes de agosto en la que nos encontramos, la práctica totalidad del país se encuentra sumergido en pleno período de vacaciones, interrumpiendo el normal devenir de esta nuestra España. Es cierto que millones de personas se encuentran en situación de "vacaciones forzosas" es decir en paro, desde hace demasiado tiempo, sin embargo me niego a caer de nuevo en el lenguaje catastrofista que nos viene acompañando y considero oportuno reivindicar un tiempo de descanso y de parón ante el frenético ritmo que la vida cotidiana imprime.
Mucha energía llevamos gastada en sacar adelante el país, con lo que romper el nivel de prioridades por unos escasos y breves días no va a suponer la quiebra de ningún sistema. Más bien al contrario, para poder trabajar bien y a buen ritmo, el descanso se impone ya no como un derecho, si no como una verdadera necesidad.
Cada cual a su ritmo y dentro de sus posibilidades, un tiempo de dedicación a la familia, a los amigos, al deporte, o sencillamente a no tomarse la vida tan en serio, es el mejor modo de cargar pilas y afrontar las responsabilidades que en septiembre nos tocará abordar.
Hasta entonces toca divertirse, serenarse, disfrutar, pasear, leer,...vivir de modo relajado. Parece que en estos días deber darse cumplimiento a un enunciado lleno de sentido:"ser feliz es un derecho, saberse feliz una obligación". Buen verano y mejor descanso.



















