El nuevo texto busca agilizar el urbanismo y desbloquear la creación de vivienda protegida, e iniciará su andadura parlamentaria en 2026
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, clausuró este lunes en Castellón de la Plana la jornada de presentación del anteproyecto de la futura Ley del Suelo de la Comunitat Valenciana. La Generalitat prevé que la norma inicie su andadura parlamentaria en Les Corts el próximo mes de septiembre, con el objetivo de que su aprobación definitiva se produzca a lo largo del año 2026.
El conseller destacó que el documento actual goza de la solidez necesaria para una reforma de tal envergadura. Según Martínez Mus, la fase de consulta pública resultó fundamental, ya que una ley de este tipo solo cumple su función si ofrece una visión de conjunto que sea comprensible para los ayuntamientos y los operadores del sector. El proceso participativo permitió identificar fallos técnicos y ajustar aspectos prácticos que refuerzan la calidad jurídica de la norma.
Agilidad frente a la parálisis burocrática
Uno de los ejes centrales de la nueva ley es la lucha contra la excesiva duración de los trámites urbanísticos. El titular de Territorio señaló que la normativa vigente es fruto de parches y reformas parciales que provocan expedientes de hasta 20 años. Para revertir esta situación, el anteproyecto propone:
- Planes Generales Estratégicos: El Plan General se redefine como una herramienta de grandes líneas, mientras que el detalle se traslada a planes específicos para ganar velocidad.
- Planes Urbanísticos Simplificados: Una medida diseñada específicamente para municipios pequeños o en riesgo de despoblación.
- Proyectos de Interés Autonómico: Mecanismos para impulsar iniciativas estratégicas con plazos de tramitación reducidos.
Martínez Mus afirmó que la nueva ley permitirá superar bloqueos históricos y activar proyectos que hasta ahora permanecían estancados por la complejidad burocrática.
Impulso a la vivienda protegida
La futura norma también aborda la crisis de habitabilidad mediante la fijación de reservas de edificabilidad para vivienda protegida. El texto establece un 40 % de reserva en suelo urbanizable y un 20 % en suelo urbano. El conseller explicó que contar con reglas de juego claras facilitará la planificación, permitirá anticipar costes y, en última instancia, favorecerá el acceso a una vivienda asequible para los ciudadanos.
Al acto también asistieron la secretaria autonómica de Medio Ambiente y Territorio, Sabina Goretti Galindo, y el director general de Urbanismo, Miguel Ángel Ivorra, junto a representantes municipales y de colegios profesionales, quienes analizaron el impacto de esta ley en el desarrollo económico y la cohesión territorial de la autonomía.







































