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lunes, 2 de febrero de 2026 | Última actualización: 15:11

Castellón y la Mar: El principio del fin de Cartago frente a la costa de Castellón y Tarragona

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La Batalla del Ebro, en el año 217 (aC) cambió el curso de la historia y sus protagonistas ¿Quiénes seríamos hoy si hubieran ganado los cartagineses?

La costa norte de Castellón tuvo un papel co-protagonista en la 'Batalla del Ebro', en 217 (aC) que, de alguna manera, significó el principio del fin del Imperio de Cartago. La estrategia cartaginense consistía en sitiar a Roma por tierra y por mar. Pero los romanos fueron más listos y mejor navegantes. ¿Qué seríamos ahora si hubiera ganado Cartago? Esta y otras 'batallitas' se encuentran en la exposición 'Castellón y la Mar', en El Corte Inglés.

Castellón, esa provincia donde 'nunca pasa nada' ocupa un lugar geoestratégico en la costa del Levante español. Y allí se sucedieron algunos de los hechos que marcaron y decidieron el futuro del mundo. Entre ellos, la Batalla del Ebro, en el año 217 antes de Cristo (aC), que señaló el punto de inflexión del domino de Cartago... y la 'romanización' de la península Ibérica a través del norte la provincia de Castellón. Si Cartago hubiera ganado, nada de cuanto se conoce sería como es ahora.

Dos imperios, dos potencias y mucho por ganar: Cartago y Roma

El imperio de Cartago

Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3699575

El imperio de Cartago tiene su origen en torno al año 814 antes de Cristo. Fue fundado por colonos fenicios procedentes de Tiro (Actual Líbano) en la antigua ciudad de Túnez, en el norte de África. Desde el principio destacaron por el comercio y también por la navegación.

Basaron su poder en la creación de una red de enclaves estratégicos como: puertos, factorías y colonias que aseguraban rutas comerciales y recursos clave.

Su dominio se centró en tres pilares: El comercio mediterráneo, una flota naval dominante, y el control de recursos estratégicos (metales, sal, productos agrícolas).

Durante sus años de mayor apogeo controlaron: el Norte de África, Sicilia Occidental, Cerdeña y Córcega, las Islas Baleares, así como el Sur y sureste de la Península Ibérica.

Un detalle fundamental que cabe no olvidar, es que Cartago no solía usar ciudadanos como soldados, sino ejércitos mercenarios (íberos, númidas, galos, ligures…). Los ciudadanos se reservaban para la marina y la política. Los cartaginenses llegaron a dominar el Mediterráneo más cercano a la península Ibérica.

El imperio romano

Cuando Roma nació, (año 753 antes de Cristo) Cartago ya era una potencia consolidada. Y durante algunos siglos Cartago, que rivalizaba con las colonias griegas, no tuvo nada que temer... Pero... Roma aprendió a gobernarse y a extender su dominio por tierra mientras Cartago dominaba los mares.

La humillación de Cartago

  • Quinquerreme romana con el corvus en la proa
  • Quinquerreme romana con el corvus en la proa
  • Quinquerreme romana
  • Quinquerreme romana

Los cartaginenses eran los dueños del mar, los romanos dominaban en tierra, pero aprendieron a construir barcos mediante la copia de las naves de guerra cartaginenses naufragadas.

Pero, además, los romanos inventaron el 'corvus', que era algo así como un puente levadizo con un gancho en la punta. Cuando se acercaban a un barco cartaginés dejaban caer el puente, se enganchaban al barco enemigo y los legionarios abordaban el barco enemigo. De esa forma convertían la batalla naval en una batalla terrestre flotante.

Cartago era la fuerza dominante en el Mediterráneo hasta que fue vencida por los romanos. Las tres guerras que marcaron el final de ese imperio a manos del romano se conocen como 'Las Guerras púnicas'.

La primera de ellas se puede situar entre los años 264 y 241 (aC), cuando Cartago y Roma se disputaron el dominio de Sicilia. Pero sucedió que los romanos vencieron en la batalla y derrotaron a los cartaginenses.

Las consecuencias de aquella derrota fueron:

  • Cartago perdió sus islas y sus bases estratégicas en el Mediterráneo: Roma se quedó con Sicilia, Cerdeña y Córcega.
  • Los romanos arruinaron Cartago. Tras la victoria, Roma les impuso una indemnización de guerra económica tan brutal que dejó a Cartago en bancarrota.

Cartago huyó a la desesperada e 'hizo Las Américas' en Hispania:

Mapa de España con Cartago Nova (Cartagena)

Tras perder la Primera Guerra Púnica y sus islas en el Mediterráneo, Cartago buscó nuevos emplazamientos y llegó a la desesperada a la Península Ibérica. Necesitaban la plata hispana para pagar sus deudas y soldados hispanos para su venganza.

En este planteamiento tuvo un papel fundamental la familia Barca: Almícar, su yerno Asdrúbal el Bello y sus hijos: Asdrúbal y Aníbal.

Cartago Nova, el 'cajero automático' y el nuevo núcleo de poder cartaginés

En torno al 227 aC, Asdrúbal el Bello fundó Qart Hadasht (que significaba nuevo Cartago), al que los romanos dieron el nombre de Cartago Nova.

'Cartago Nova se convirtió en la capital púnica, el arsenal y la tesorería del imperio en la península. Desde aquí se controlaba todo.

Sus objetivos fundamentales:

  • La plata: Convertir el nuevo enclave en 'el Cajero Automático': que debía de proveerles de plata de las minas de Sierra Morena y Cartagena para pagar la deuda a Roma y volver a ser ricos.
  • Cuartel General en tierra, pero con salida al mar: Decidieron crear un ejército de tierra invencible en España, mediante el reclutamiento de mercenarios íberos (famosos por su dureza), para atacar a Roma por tierra.

Durante los siguientes años, en apariencia no ocurrió nada que modificara las cosas. Pero Cartago no olvidaba y Roma vigilaba.

Cartago conquista Sagunto y Roma declara la guerra

Castillo de Sagunto

En 219 aC Aníbal asedió y destruyó Sagunto tras ocho meses de feroz resistencia. Sagunto no era una ciudad romana, pero sí una colonia que mantenía amistad con Roma, y cuando comenzó el asedio despachó numerosos mensajes de socorro para que el imperio romano acudiera en su ayuda. Pero el auxilio no llegó, o llegó demasiado tarde. Aníbal destruyó la ciudad y mató o esclavizó a sus habitantes. Sagunto quedó en ruinas. Fue el comienzo de la Segunda Guerra Púnica.

En realidad, la conquista de Sagunto se convirtió en la excusa perfecta para que Roma declarara la guerra a Cartago.

El frente del Ebro y el asedio de Roma

Los elefantes de Aníbal expedición para conquistar Roma

El temor de Roma no era infundado, Cartago planeaba conquistar Roma mediante un ataque combinado por tierra y por mar.

En 218 aC Cartago envió un primer ejército para sitiar Roma, liderado por Aníbal. Estaba integrado por 90.000 infantes, 12.000 jinetes y 37 elefantes que se desplazaron desde Cartagena, por el litoral de Castellón a través de la hoy llamada Vía Augusta. Al cruzar el Ebro violó el tratado con Roma y la guerra fue oficial.

Por la misma época, Roma enviaba por fin sus prometidos 'auxilios' a la península. Cneo Cornelio Escipión desembarcó en Ampurias (Emporion), al norte de la actual Cataluña.

El Ebro pasó a ser mucho más que un río, se convirtió en un frente de guerra. Roma controlaba el norte del Ebro; Cartago controlaba el sur (incluyendo Castellón, Valencia y Alicante).

La Batalla del Ebro de 217 aC

Cneo Cornelius Escisión, general romano

Fue entonces cuando se produjo La Batalla del Ebro de 217 aC.

En la primavera de 217 a.C, Asdrúbal preparó una expedición para recobrar el norte del Ebro y usaba la flota para transportar y proteger los suministros para el ejército de tierra.

Tal como cuenta la exposición Castellón y la Mar:

El mismo Asdrúbal dirigió al ejército de tierra, mientras que su segundo al mando, Himilcón, dirigía la flota por mar.

La flota de Cartago hacia el Ebro realizó su navegación pegada a la costa. Por el día realizaban la travesía sin perder de vista la línea de tierra, lo que les permitía orientarse y controlar la ruta. Pero por la noche se acercaban al litoral, donde varaban las naves y recibían el auxilio de su ejército de tierra, que era el que llevaba las provisiones.

Los Cartaginenses no habían previsto naves de aprovisionamiento.

  • Imagen de lo que pudo ser el ataque de la flota romana a la cartaginesa

Mientras tanto, la flota romana, al mando de Cneo Cornelio Escipión valoraba sus posibilidades. Por lo que sabía, la flota de Cartago podia ser muy numerosa. La flota romana, la suya, estaba dotada con 35 quinquerremes (galeras impulsadas por remos), a las que se añadieron otras 20 naves de la ciudad griega y aliada de Masilia.

Y además estaba el ejército cartaginés en tierra.

Aunque Asdrúbal, el general cartaginés había colocado exploradores en tierra para visualizar al enemigo antes de que se acercara, su segundo, Himilcón no había contemplado la misma precaución.

Una vez en el Delta del Ebro, la flota cartaginense, según su costumbre, varó sus naves en tierra y los navegantes fueron a buscar sus provisiones.

simulación ataque romano a la flota cartaginesa Batalla del Ebro 217ac

El general romano Cneo Cornelius Escipión tomó una decisión arriesgada. La flota romana había navegado desde Tarraco y estaba posicionada a tan sólo 10 millas al norte de la ubicación cartaginesa.

Exposición Castellón Y la Mar en El Corte Ingles 2026

Los romanos formaron en dos líneas con 35 barcos al frente y 20 naves masilianas en la retaguardia, frente al delta del Ebro.

Cuando los navegantes de Cartago quisieron darse cuenta de lo que ocurría, ya fue demasiado tarde. Los romanos atacaron a las naves cartaginesas a medida que salían del río, hundieron 4 naves y abordaron y capturaron 2 más.

Ante esa situación, las tripulaciones cartaginesas perdieron la esperanza, abandonaron las naves y buscaron la protección del ejército en tierra. Los romanos aprovecharon ese movimiento para tomar otras 23 naves cartaginesas abandonadas.

Las ventajas de la flota romana

  • El factor sorpresa.
  • La efectividad en el combate. No fue solo la ventaja de la sorpresa lo que benefició a los romanos, sino también, que la efectividad de combate de las naves cartaginesas era menor debido a que, una de cada cuatro naves púnicas estaba recién construida y entrenada, sin experiencia en batalla.
  • Ejército mercenario: Y como último dato, cabe recordar que Cartago utilizaba mercenarios. cuando perdían batallas o dinero (como pasó después de la batalla del Ebro), sus ejércitos se disolvían o les traicionaban, mientras que los romanos (ciudadanos) luchaban hasta la muerte por patriotismo.

Cartago pierde su flota y Roma saquea el norte de Castellón

figuración de la primitiva Peñíscola

La consecuencia de aquella derrota fue, que Cartago perdió su flota y su dominio del mar. Los romanos se adueñaron de la posición y descendieron por la costa de Castellón donde realizaron diferentes campañas de castigo. El imperio romano saqueó Onussa (zona de Peñíscola y Benicarló). Eso produjo, a su vez, la desestabilización de los pueblos íberos locales y el abandono del Puig de la Nau.

La victoria del Ebro salvó a Roma de la invasión de Cartago

Aníbal Barca, general cartaginés que quiso conquistar Roma

Es cierto que la Batalla del Ebro no fue el final de los enfrentamientos entre Cartago y Roma, pero fue definitivo porque impidió que la flota de Cartago y el ejército de Asdrúbal prestaran auxilio a Aníbal en suelo romano.

Porque, aunque había sido una misión suicida, Aníbal consiguió cruzar los Alpes y todavía logró vencer a los romanos en numerosas batallas en campo abierto. Pero falto de armas de asedio y de tropas de asalto para mantener el acoso a la ciudad no pudo tomar Roma. Aníbal se quedó solo en Italia, invicto pero aislado, vagando durante años hasta que tuvo que regresar a África para ser derrotado en Zama. La victoria en el Ebro, en la costa de Tarragona y Castellón, salvó a Roma de la invasión total.

Por su parte, los romanos sufrieron una fuerte derrota en 211 aC, en el sur, donde fallecieron los hermanos Escipión (Cneo y Publio).

Cartago recuperó terreno, pero no logró echar a los romanos, En el 209 aC llegó Escipión 'el Africano' y en un ataque relámpago, conquistó Cartagena.

Lo que quedó de Cartago fue apenas una ciudad comercial rica en África. Pero Roma no perdonó y acabó definitivamente con la ciudad de Cartago en la tercera Guerra Púnica.

La victoria del relato

La batalla del Ebro de 217 aC tuvo un significado mucho mayor que la historia de aquel enfrentamiento . Con su vitoria los romanos se abrieron paso por el litoral de la provincia de Castellón y se adentraron también en tierras del Maestrat. El asentamiento de los romanos también provocó el final de la edad de oro de la cultura Íbera

Al ganar aquella batalla los romanos sembraron su cultura e incluso su lengua al fundirse con la de la población local.

Si Cneo Escipión hubiera perdido esa batalla naval, Roma probablemente se habría retirado al norte de los Pirineos.

Al ganar, Roma decidió quedarse. Esa batalla fue la llave que abrió la puerta para que, años más tarde, las legiones bajaran físicamente por tierra, se sentaran en la provincia, construyeran la Vía Augusta y transformaran para siempre el idioma, la cultura y la arquitectura de Castellón.

Además de ganar una guerra ganaron la batalla del futuro y del relato. ¿Cómo habría sido Castellón si llega a ganar Cartago?

Datos de la exposición Castellón y la Mar

  • Conjunto de Imágenes y paneles de la historia de la Provincia y la Armada Española.
  • Situada en la planta 2ª de El Corte Ingles.
  • Elaborada con los fondos del Ministerio de Defensa y el Aula Militar Bermúdez de Castro.

Bibliografía imágenes:

  • Mapa del territorio de Cartago antes de la I Guerra Púnica. Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3699575
  • Aníbal Barca; Anibal Barca. Por Fratelli Alinari - "Römische Geschichte", gekürzte Ausgabe (1932), Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=9572568
  • Castillo de Sagunto: Por Diego Delso, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=42943710
  • Elefantes púnicos: Por Henri-Paul Motte - Das Wissen des 20.Jahrhunderts, Bildungslexikon, Rheda 1931, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2151651