Vicente Guillamón. Concejal del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Castellón.
“… Estamos recibiendo continuas quejas ciudadanas sobre el incremento de la delincuencia en distintos puntos de la ciudad y reivindicamos una mayor seguridad para garantizar la tranquilidad de los ciudadanos (…) el equipo de gobierno no escucha a los vecinos”. No son palabras mías. Son de diciembre de 2013, y son de Amparo Marco, hoy alcaldesa de Castellón.
Sin embargo, cuando la alcaldesa ha tenido ocasión de “escuchar”, no lo ha hecho. Y os voy a contar por qué.
En el Grau estamos sufriendo robos, pinchazos de ruedas de coches, disparos y peleas. En sólo un mes y medio se han sucedido todos estos hechos sin que el equipo de gobierno haya puesto un dispositivo especial que garantice la seguridad ciudadana en la zona.
Estos últimos días hemos sufrido el colofón de todos estos hechos, cuando decenas de coches han ido apareciendo con las ruedas pinchadas día tras día. Las madrugadas del pasado viernes comenzaron los hechos, que se han ido sucediendo hasta este mismo lunes, saldándose con centenares de ruedas pinchadas.
La paciencia de los graueros ha llegado a su límite, la preocupación vecinal es máxima y la alcaldesa sigue sin dar una respuesta firme ante esta cuestión. Cuando el pasado domingo, decenas de graueros se concentraron ante la tenencia de alcaldía para reclamar soluciones, la máxima mandataria no estuvo presente, y las voces críticas contra ella y contra el teniente alcalde del Grau fueron las protagonistas.
“No hay derecho, queremos soluciones”. Es la frase que más oigo en el Grau estos días. Y me da pena, mucha pena. Primero como grauero, y después como representante público en la oposición. Me da pena que los socialistas de Castellón defrauden de esa forma a la gente que ha confiado en ellos.
“Estableceremos canales de comunicación entre la ciudadanía y los cuerpos de seguridad”, rezaba el pacto de gobierno que llevo a Amparo Marco a la alcadía. Sin embargo, y poco ha tardado en poner en evidencia su falta de capacidad para defender a la población grauera.
Sólo espero, por el bien del Grau y de los graueros, no tener que darles la razón a los que hoy se preguntan por qué han confiado en el Partido Socialista.
























