La Generalitat acondiciona y promociona senderos en diez municipios del interior con una inversión de 490.000 euros para fomentar el turismo de naturaleza y combatir la despoblación

La Generalitat Valenciana ha desarrollado y comenzado a promocionar 15 rutas de senderismo en diez municipios del interior de Castellón con el objetivo de impulsar el turismo de naturaleza, dinamizar la economía local y contribuir a frenar la despoblación en las zonas rurales.
Los nuevos itinerarios, ubicados en Cinctorres, Castellfort, Ares del Maestrat, Toga, Arañuel, Montanejos, Sierra Engarcerán, Culla, Morella y Zorita del Maestrazgo, forman parte del programa ‘Sendes de la Comunitat Valenciana’, una iniciativa financiada con 490.000 euros procedentes de los fondos europeos Next Generation.
El proyecto contempla la adecuación de 30 senderos repartidos en 21 municipios en riesgo de despoblación para lograr su homologación oficial como rutas certificadas de turismo de naturaleza. En la provincia de Castellón, las actuaciones incluyen trabajos de limpieza, reparación, mejora de la seguridad y señalización, además de una campaña de promoción mediante material audiovisual e informativo.
El director general de Administración Local, José Antonio Redorat, ha explicado que la iniciativa se desarrolla en dos fases coordinadas: una primera centrada en la mejora de las infraestructuras y una segunda dedicada a la difusión y puesta en valor de los recorridos. Asimismo, ha destacado que este proyecto refuerza el compromiso de la Generalitat con la cohesión territorial y la creación de oportunidades en el medio rural.
Las rutas recuperadas atraviesan espacios de gran valor paisajístico e histórico de las comarcas de Els Ports, l’Alt Maestrat, l’Alt Millars y la Plana Alta, recorriendo antiguos caminos tradicionales, sendas ganaderas y enclaves patrimoniales. Entre ellas destacan itinerarios hacia La Mola d’Ares, el Castillo de la Alquería de Montanejos, el Santuario de la Virgen de la Balma en Zorita del Maestrazgo o la travesía histórica que conecta Culla con otras poblaciones del Maestrazgo.
Según la Generalitat, la llegada de senderistas durante todo el año supone una oportunidad para reforzar la actividad de la hostelería, el comercio y los alojamientos del interior, al tiempo que contribuye a poner en valor el patrimonio natural y cultural de estos municipios.












































